Warren Buffett encontró la forma más aburrida de apostar por la IA
Por John Towfighi, CNN
Warren Buffett se convirtió en el inversor más famoso del mundo apostando por lo aburrido.
Buffett, de 96 años, quien dejó la presidencia de Berkshire Hathaway el viernes, pasó seis décadas transformando la empresa en una potencia de la inversión. Buffett invirtió en compañías tradicionales arraigadas en la economía real y centradas en el valor, como aseguradoras, ferrocarriles y empresas de servicios públicos.
El principio de Buffett de invertir en empresas que comprende se mantuvo vigente a pesar del auge de la inteligencia artificial que envolvía a los mercados. Berkshire Hathaway tiene inversiones en empresas involucradas en la ola de la IA, como Apple y Alphabet, pero no persiguió la euforia del momento ni apostó todo a empresas de IA de alto vuelo.
Sin embargo, Berkshire sigue obteniendo lucrativos beneficios del desarrollo de infraestructura para la IA, y son precisamente las apuestas “aburridas” de la compañía las que están dando frutos. El auge de la IA requiere enormes cantidades de energía, y la construcción de centros de datos ha transformado la demanda energética, convirtiendo a las empresas de servicios públicos en beneficiarias clave.
Berkshire es propietaria de importantes empresas de servicios públicos que suministran electricidad en todo el país, así como de compañías que fabrican componentes para centrales eléctricas.
Cabe destacar que una de las mayores participaciones accionarias de Berkshire es Apple, una apuesta iniciada por Buffett en 2016 al considerar a la empresa como un negocio de productos de consumo duradero. En junio, Berkshire también anunció que adquiriría una participación en Alphabet, una apuesta directa por la IA que supuso un cambio respecto a las inversiones anteriores de la firma.
Pero es el sector energético el que impulsa gran parte de las ganancias de Berkshire relacionadas con la IA.
En el año 2000, Berkshire cerró un acuerdo para comprar MidAmerican Energy, una empresa de servicios públicos que suministra energía en Iowa y el Medio Oeste. En aquel entonces, la inversión de Buffett no tenía nada que ver con la IA. Pero dos décadas más tarde, a medida que la insaciable demanda de energía del auge de la IA repercute en toda la economía, ser propietario de empresas de servicios públicos se ha convertido en una apuesta muy rentable.
“Berkshire ya estaba posicionada para prosperar gracias a las necesidades más fundamentales de la IA en materia de energía y servicios públicos; es muy propio de Buffett adoptar una posición que no requiere saber quiénes serán los principales ganadores”, afirmó Ken Mahoney, presidente y director ejecutivo de Mahoney Asset Management.
“Él comprendió hace mucho tiempo que es necesario poseer empresas sin las cuales la economía simplemente no podría funcionar”, dijo Mahoney. “A veces, en los negocios, lo aburrido es lo que genera los beneficios más constantes”.
MidAmerican suministra electricidad a estados como Iowa, que se ha convertido en un centro neurálgico para los centros de datos. El director ejecutivo de Berkshire, Greg Abel —quien sucedió a Buffett en 2025—, declaró durante la conferencia anual de la compañía en mayo que, el año pasado, el 8 % de la carga energética de Berkshire en Iowa provino de centros de datos.
“Cuando se produjo la adquisición (de MidAmerican), no se hablaba de aprovechar la IA como parte de esta estrategia; así que, en cierto modo, fue cuestión de suerte y fortuna”, señaló Cathy Seifert, directora de CFRA Research. “No obstante, sigue siendo un ángulo interesante analizar a Berkshire Hathaway a través de la óptica de la IA”.
“Es fruto de la perspicacia de Buffett para seleccionar buenas empresas; ahora se benefician de ello y se les considera compañías vinculadas indirectamente al sector de la IA”, afirmó Seifert.
Berkshire también es propietaria de otras empresas de servicios públicos, como NV Energy, que opera en Nevada, otro estado donde se está expandiendo la construcción de centros de datos. La apuesta involuntaria de Buffett por la IA también se ha manifestado de otras formas.
En 2016, Berkshire Hathaway adquirió Precision Castparts, fabricante de componentes para turbinas, las cuales constituyen la pieza fundamental de los generadores eléctricos. En un momento dado, Berkshire tuvo que registrar una depreciación de US$ 11.000 millones por la adquisición, y Buffett reconoció haber pagado “demasiado” por la empresa. Sin embargo, dado que el auge de la IA ha disparado la demanda de energía, las turbinas de gas gozan de gran demanda, y Precision Castparts fabrica las piezas complejas necesarias para dicha industria.
“Las turbinas representan uno de los mayores cuellos de botella para los centros de datos”, afirmó Adam Patti, director ejecutivo de VistaShares, firma que gestiona un fondo inspirado en el modelo de Berkshire. “Se encuentran en el punto óptimo. Es increíble”.
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