El chavismo y parte de la oposición inician otra ronda de diálogo con un tema clave: las garantías políticas y civiles
Por Gonzalo Zegarra, CNN Español
El chavismo y un sector de la oposición venezolana alistan el inicio de la segunda ronda de diálogos, que buscará profundizar reformas al sistema judicial que se abordó en la primera etapa, pero también prevé incluir la discusión de garantías políticas y civiles, un paso necesario para abordar una eventual ruta electoral.
La exdiputada Dinorah Figuera, quien encabeza la delegación opositora, volvió el domingo a Caracas junto a otros delegados para participar en la nueva ronda. Tras aterrizar junto a otros delegados, confirmó que el diálogo incluirá esos temas, así como la libertad de expresión, lo que consideró importante “para sentar las bases que garanticen un proceso electoral, que es lo quiere efectivamente el pueblo venezolano”.
“Estamos aquí con mucha responsabilidad en los términos de darle al pueblo venezolano una consolidación de un camino hacia la democracia”, agregó, en declaraciones a la prensa en el aeropuerto de Maiquetía.
A su ladro, el exdiputado Jorge Millán comentó consultado sobre posibles cambios en el Consejo Nacional Electoral: “Las bases para lograr una democracia plena pasan por construir las condiciones para que en Venezuela lo más pronto posible, lo más rápido posible, haya elecciones. (…) Estamos trabajando en las bases para llegar a esas áreas importantes, que nos den la capacidad a todos los venezolanos de elegir a nuestras autoridades muy pronto”.
Días atrás, el opositor Sergio Vergara explicó que el diálogo estará enfocado “en los aspectos normativos” e “institucionales que tienen que ver con la represión”, a fin de revisar leyes que, a su juicio, han sido creadas “con la sola intención” de cercenar las libertades. Agregó que se revisarán normas como la Ley del Odio, la de fiscalización y control de las ONG o la ley Simón Bolívar contra quienes promuevan sanciones contra el Gobierno o funcionarios.
La exdiputada Figuera, que presidió la Asamblea Nacional en 2015 cuando la oposición fue mayoría por última vez en la cámara, anticipó también que en los próximos días podría haber anuncios sobre el Tribunal Supremo de Justicia.
Sin el apoyo de todo el arco opositor, Figuera recibió críticas en el mes transcurrido entre la primera ronda y ésta. “No es posible conversar cinco días e irse mientras las familias venezolanas aguantan una situación insoportable”, reclamó la semana el opositor César Pérez Vivas, exgobernador de Táchira. “La mesa debe centrarse en un solo objetivo crucial: garantizar condiciones para las elecciones presidenciales”, dijo en un mensaje en X.
El proceso fue anunciado a mediados de julio con el apoyo del Gobierno de Estados Unidos.
La primera ronda de diálogos, que tuvo como objetivos avanzar en la reconstrucción del país por el terremoto y recomponer el sistema judicial, cerró a mediados de agosto todavía rodeada de escepticismo de los venezolanos por los fracasos de iniciativas similares en los últimos 10 años.
Las partes anunciaron dos acuerdos: uno sobre la renovación completa del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), cuyos jueces son acusados de servir al Gobierno, y otro sobre la recuperación de activos en el exterior para atender la emergencia por los terremotos del 24 de junio.
Según Figuera, el tema judicial continuará en la segunda ronda, “afianzando los pormenores orientados a la convocatoria para la postulación de los magistrados y magistradas y otros elementos que están dentro de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia”.
Finalizada la primera etapa, la Asamblea Nacional modificó un artículo de la ley del TSJ para ampliar la participación de la sociedad civil en el comité de postulaciones que nombrará a nuevos jueces, lo que según opositores permitirá mayor independencia en las designaciones.
El titular de la Asamblea, Jorge Rodríguez, titular de la delegación oficialista, no dio mayores declaraciones sobre los avances. Su hermana, la presidenta encargada Delcy Rodríguez, dijo a mediados de agosto que “saluda y celebra” los primeros pasos de las conversaciones “para la mejor convivencia democrática” e hizo un llamado “a que todas las fuerzas políticas se sumen a este diálogo”.
Aunque no la mencionó, el gran ausente en la mesa es el sector opositor liderado por María Corina Machado, quien permanece fuera del país desde fines del año pasado, cuando salió a recibir el premio Nobel de la Paz. Machado y Figuera no han conversado, según lo que declararon anteriormente.
Tanto Machado como el excandidato presidencial Edmundo González Urrutia tomaron distancia del proceso, aunque no lo han descalificado.
El diálogo no cuenta con la participación de los líderes opositores María Corina Machado y Edmundo González Urrutia. En julio, ambos se distanciaron de estos encuentros aunque no los descalificaron.
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