Skip to Content

De un pueblo en Guanajuato para la NASA: el ingeniero mexicano que lideró un proyecto en la histórica misión Artemis II

Por Paulina Nares, CNN en Español

Manuel Retana Parra empezó a soñar con el espacio cuando su maestro de física mostró en clase el lanzamiento de un cohete desde el centro espacial de la NASA en Cabo Cañaveral. En ese momento, él estudiaba la secundaria en San Miguel de Allende, en el estado mexicano de Guanajuato, y “no sabía ni en dónde estaba Florida”. Hoy, con 30 años, lidera al grupo que desarrolló parte del equipo de emergencia para los astronautas de la misión Artemis II.

Para este ingeniero aeroespacial dejar el pueblo donde creció y pensar en llegar a la NASA “era un sueño superlejano”, cuenta Retana en entrevista con CNN. Irónicamente, aunque nació en Texas, no hablaba inglés. “No podía terminar una oración, veía las noticias y no entendía nada. El idioma me costó trabajo”, confiesa.

Los padres de Manuel, originarios de Durango, un estado en el norte de México, se dedicaban al campo, pero tuvieron que emigrar a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida. Sin embargo, su madre decidió volver a México con él cuando aún era un bebé. Se instalaron un tiempo en Durango y después se mudaron a Guanajuato, donde su mamá puso un local para vender ropa.

Al cumplir 15 años, sus ganas de aprender inglés, apoyar a su familia con la economía y cumplir sus metas lo llevaron de regreso a Estados Unidos. Fue con el apoyo de su tía, quien lo dejó quedarse en su casa, y las más de diez becas que obtuvo por su desempeño académico que pudo terminar la preparatoria y la universidad.

El camino de Retana para llegar a la NASA fue toda una hazaña. El viaje comenzó cuando estudiaba la carrera de ingeniería mecánica en la Universidad de Nevada en Reno. Asistió a una conferencia en la que conoció a ingenieros de la agencia —muchos de ellos hispanos— que le dieron consejos para aplicar a vacantes.

“Yo en ese momento no creía que pudiera ser algo para mí. No me la creía, pero ellos me decían: ‘También tú puedes’”, dice Retana, quien después de haber sido rechazado once veces, fue admitido para una pasantía en el Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston, Texas, cuando tenía 20 años.

Retana cuenta que empezó haciendo pirotecnia, un área en la que se usan explosivos para la separación de las naves espaciales. “Literalmente me puse a tronar cuetes… explosivos, para ver qué tan buenos eran para las naves espaciales”, relata el también maestro en ingeniería aeronáutica y astronáutica por la Universidad de Stanford.

Después, estuvo en el campo de operaciones espaciales donde aprendió a usar las herramientas internas de la Estación Espacial Internacional, entre ellas reparación, plomería y electricidad, que también enseñan a los astronautas. Posteriormente, estuvo en robótica, área en la que se había especializado en la maestría, y en la que por estar saturada no pudo quedarse.

En 2020 —durante la pandemia de covid-19—, luego de cinco años de estar como pasante, por fin lo contrataron como gerente de proyectos de vuelo para sistemas de soporte vital, un área que define como “el aire acondicionado de la nave espacial, lo que crea la atmósfera dentro”. Sin saberlo, estar ahí lo llevaría a formar parte de la histórica misión Artemis II.

Retana, quien actualmente lidera un grupo de 15 ingenieros en la NASA —en el que es el único mexicano—, se hace cargo de todo lo que implica desarrollar equipos de emergencia para los astronautas y las naves espaciales, que incluye aspectos como presupuestos, pruebas, prototipos, documentación y entrega final del equipo, lo cual puede durar varios años. “Tengo que ver qué es todo lo que hay que construir en soporte vital de aquí a la fecha del lanzamiento del cohete”.

Para Manuel Retana, formar parte del equipo de la misión Artemis II es un sueño hecho realidad, pero también una responsabilidad muy grande. “Si este equipo no funciona a la perfección, puedo matar a una persona, y no nada más una persona, a la persona que está llevando a la humanidad de regreso a la Luna”, afirma.

En la nave espacial Orion, que llevó como tripulantes a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, estuvieron a bordo 46 piezas que desarrolló el equipo de Retana durante aproximadamente cinco años. Consta de 5 máscaras, 16 cartuchos contra fuego, 24 prefiltros y el filtro para la nave.

Su misión fue crear equipo de emergencia para los astronautas en caso de un incendio dentro de la nave Orion, el cual forma parte del Sistema de Contingencia para Respiración (CBS, por sus siglas en inglés). Se trata de máscaras para cada uno de los tripulantes y una de repuesto, así como un filtro comehumo de Orion (OSEF) para limpiar la nave espacial.

Las máscaras ayudan a que los astronautas puedan respirar aire limpio en caso de que haya un incendio en la nave. Son parecidas a las que usan los bomberos, pero no tienen oxígeno, son respiradores y tienen una duración de ocho horas. El filtro OSEF sirve para dispersar las partículas que se generan, remueven el humo y la ceniza y su tiempo de funcionamiento es de cuatro horas, un estimado de lo que tardarían los astronautas en limpiar la nave. Pesa alrededor de 8 kilos y mide unos 18 centímetros por 18 centímetros.

El precio de las máscaras ronda los US$ 20.000 por pieza y el del filtro alrededor de US$ 250.000, más el gasto del desarrollo, otros US$ 6.000. “Las llaves del Lamborghini”, bromea Retana.

La complejidad de los proyectos, según cuenta, es que en el camino puede haber varios retos, como le pasó con las máscaras de la nave de Orion, que empezó a construir con su equipo en 2020, pero en 2023 se rompieron. Gracias a los astronautas de la Estación Espacial Internacional descubrieron fallas en el diseño, hicieron las correcciones y, finalmente, en 2025 entregaron todo el equipo completo de máscaras para la nave Orion.

Manuel Retana tuvo la oportunidad de coincidir con tres de los astronautas de la misión Artemis II: Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. Con Hansen y Koch tuvo una breve interacción cuando fueron a probar el equipo; él revisó uno de los filtros y ella se midió una de las máscaras.

El acercamiento con Glover fue más casual, tomaron clases de salsa juntos en la NASA. “Lo vi en la clase, estaba bailando con su esposa y le costaba trabajo. Por primera vez sentí que podía hacer algo mejor que un astronauta”, cuenta Retana entre risas. “Conecté mucho con él”, dice. “Es una persona muy dedicada a su familia y ha dedicado su vida al sacrificio, es un militar naval activo que ha entrenado en ambientes muy peligrosos. Está muy preparado”. La impresión que tiene de los astronautas es que “han hecho cosas increíbles a muy corta edad y que son muy humanos, no se sienten la gran cosa”.

Como ingeniero aeroespacial de la NASA, uno de sus sueños era, hasta hace poco, convertirse en astronauta. De hecho, aplicó en dos ocasiones sin éxito, pero eso cambió tras el nacimiento de su primer hijo hace apenas unas semanas, al que tuvo con su esposa, originaria del estado mexicano de Tamaulipas. Actualmente, vive con su familia en Houston, pero viaja seguido a San Miguel para visitar a su mamá y hermanos. Incluso recién planea ir para que su madre conozca a su nieto.

En un futuro, sus sueños son más aterrizados en la Tierra: “Me gustaría poder inspirar y apoyar a los jóvenes que se interesan por el espacio y dedicarme a la docencia porque siento que es la profesión que más aporta a la sociedad”.

Retana asegura que la clave de su éxito en la NASA es “el ingenio mexicano”, pues en algunos momentos, cuando parece que no hay solución, él encuentra una forma sencilla y barata, incluso afirma que ha resuelto problemas que tardarían un mes, en dos días.

“No sé si haya sido la falta de recursos al crecer, pero nos la inventamos, le sacamos la vuelta y en realidad no me rompo la cabeza”, dice. “Los mexicanos somos muy especiales, valemos mucho”.

Retana, quien recuerda que dudó muchas veces sobre si habría un lugar en la NASA para él, pudo ver el lanzamiento de Artemis II desde el centro espacial de Houston, Texas, con su familia, a excepción de su madre, quien no consiguió la visa para ir a Estados Unidos. “Mi mamá está muy contenta, vio el lanzamiento con nosotros desde San Miguel de Allende. Es complicado el tema de inmigración”, cuenta mientras recuerda que su madre lo alienta a “no sentirse menos y a no tener miedo porque tiene los mismos derechos”.

Este ingeniero aeroespacial tiene doble nacionalidad mexicana y estadounidense, pero se identifica como mexicano, incluso en 2022 creó un mariachi en la NASA: el “Mariachi Celestial”, en el que toca con otros compañeros de raíces mexicanas como Pablo, quien forma parte del equipo que hace los trajes naranjas que se usarán en la Luna y toca la trompeta. También están en el grupo algunos “que no tienen nada que ver con la cultura mexicana, pero les encanta”.

“Aunque vayamos a la Luna, siempre tenemos los pies bien plantados. No se me olvida de dónde vengo y adónde voy”, dice Retana. “Yo no me olvido de que hubo un tiempo en que mi papá cortaba pasto y a mí me tocó cortar pasto también y trabajar en construcción. Eso me regresa a no perder la tierra”.

Sobre si algún mexicano pudiera viajar en alguna misión de Artemis, Retana considera que el Gobierno mexicano debe tener pláticas oficiales con Estados Unidos para generar vínculos y oportunidades, como lo ha hecho Canadá, así como destinar mayor presupuesto a la investigación. Además, explica que, aunque existen las carreras de ingeniería, cuando los estudiantes terminan “no hay un lugar donde puedan ejercer. No existen esos trabajos en México”.

Los astronautas a bordo de la misión Artemis II amerizaron con éxito el pasado 10 de abril frente a la costa de San Diego, concluyendo un viaje de 10 días que los llevó a sobrevolar la Luna y llegar más lejos que cualquier persona en la historia de la humanidad.

Mientras tanto, Manuel Retana Parra apunta a Artemis III y seguirá superando límites: no se olvida de dónde viene y quiere que otros, como él, sueñen con el espacio. Y más allá.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Article Topic Follows: CNN-Spanish

Jump to comments ↓

Author Profile Photo

CNN Newsource

BE PART OF THE CONVERSATION

KIFI Local News 8 is committed to providing a forum for civil and constructive conversation.

Please keep your comments respectful and relevant. You can review our Community Guidelines by clicking here

If you would like to share a story idea, please submit it here.