Cómo un incidente diplomático en Argentina desnuda la creciente disputa entre EE.UU. y China por la influencia en la región
Por Betiana Fernández Martino, CNN en Español
El yacimiento petrolífero Vaca Muerta, en el sur de Argentina, se ha convertido en un nuevo escenario de la disputa entre Estados Unidos y China para lograr mayor influencia en América Latina.
Especialmente luego de que directivos de una empresa cooperativa de energía eléctrica que opera en la provincia de Neuquén, donde se encuentran Vaca Muerta y el corazón de la pujante exploración petrolera en Argentina, revelararan un intercambio con representantes de la embajada estadounidense que dejó al desnudo las tensiones crecientes entre Washington y Beijing.
El incidente comenzó con un mensaje de WhatsApp por parte del agregado de Asuntos Económicos de la Embajada de EE.UU., Andrew Dilts, enviado a mediados de julio a Sergio Fernández Novoa, gerente de Tecnologías de la Información de Comunicación de la cooperativa de energía eléctrica neuquina CALF.
CALF provee servicios de distribución eléctrica y conectividad y, según sus autoridades, actualmente negocia con la multinacional china Huawei, líder en tecnologías de la información y comunicación, para avanzar con un data center y continuar con la expansión de su red de fibra óptica hacia la cuenca petrolera.
Fernández Novoa dijo a CNN que, en esa comunicación, el representante de la embajada le advirtió sobre “traspasar límites” y le informó acerca de la política de Estados Unidos de restringir o revocar visas “a aquellos directivos que lleven adelante transacciones comerciales con Huawei”.
“A Huawei lo elegimos porque en todo lo que tiene que ver con las redes PON (Red Óptica Pasiva, por su siglas en inglés), como la que hicimos en la ciudad de Neuquén, tiene muy buena tecnología, nos dieron un muy buen precio y además buenas condiciones de financiamiento”, explicó Fernández Novoa. Si bien no es la primera vez que esta empresa argentina trabaja con el gigante de telecomunicaciones de China, sí es la primera vez que recibe una advertencia del gobierno de Estados Unidos.
Las autoridades de CALF decidieron hacer públicos los mensajes de WhatsApp a finales de julio y enviar presentaciones formales tanto a la embajada de Estados Unidos como a la Cancillería de Argentina.
Allí pidieron explicaciones al embajador estadounidense, Peter Lamelas, quien, días más tarde, se reunió con los directivos de la empresa argentina.
Fernández Novoa confirmó a CNN que, tras la presentación, el embajador ratificó que los mensajes recibidos reflejaban una política de su gobierno y que durante una reunión a mediados de agosto mantenida en la embajada se habló del pedido de conocer las compras tecnológicas previstas por la cooperativa y se ofreció acercar proveedores alternativos.
“A lo largo de las distintas declaraciones observamos que les preocupa todo lo que tenga que ver con conectividad en la zona de Vaca Muerta y con el almacenamiento de datos”, explica Fernández Novoa.
El embajador Peter Lamelas celebró la reunión con CALF a través de un mensaje publicado en X. CNN se comunicó con la embajada de Estados Unidos en Argentina para consultar sobre las veracidad de los mensajes de WhatsApp y confirmaron su legitimidad.
También a mediados de agosto llegó la respuesta oficial de la embajada de China a través de sus cuentas oficiales. Allí aseguraron que “la Embajada de Estados Unidos en Argentina ha avivado deliberadamente la teoría de la amenaza china´, generalizando el concepto de seguridad nacional”.
Además, agregaron que “estas prácticas (…) constituyen una grave falta de respeto hacia la soberanía de otros países y un grave menoscabo de los principios del libre mercado, a lo que China se opone firmemente”.
Lejos de bajarle el tono a la confrontación, Lamelas eligió mantenerla. El embajador aclaró públicamente el 13 de agosto el alcance de sus dichos en el AmCham Energy Forum de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina. Allí subrayó la importancia de la seguridad en el manejo de datos y apuntó de manera directa contra Huawei y China.
“China exige a sus empresas que le den al Estado chino acceso a cualquier dato que pasa por su tecnología y sus redes de AI, todo controlado por el Partido Comunista Chino”, aseguró en su discurso.
Y dejó una advertencia: “Esto no vale y tampoco va a ayudar a traer inversores extranjeros a Vaca Muerta”.
En un tenso ida y vuelta, la respuesta de la Embajada de China no tardó en llegar. Además de rechazar las acusaciones, reivindicar el carácter privado de la compañía y asegurar que su infraestructura cumple con estándares internacionales y auditorías independientes, apuntaron contra Estados Unidos y aseguraron que su accionar “es motivado por la mentalidad de guerra fría” y que “estorbar el orden de mercado con medidas excluyentes no está en sintonía con la política argentina de apertura económica”.
Por su parte, Huawei compartió un comunicado oficial con CNN y respondió que es una compañía “100% privada, con presencia en Argentina desde 2001, que opera en estricto cumplimiento de las leyes y regulaciones de cada país donde actúa”.
Los mensajes del embajador Lamelas se dan en el contexto de una creciente búsqueda por parte de los Estados Unidos de fortalecer su presencia en el hemisferio occidental. Alineados con la Doctrina Monroe que Donald Trump relanzó formalmente en su segundo mandato, el flamante subsecretario del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, publicó el viernes un mensaje que fortalece lo expresado por Lamelas en las últimas semanas.
“Las tecnologías de alto riesgo de empresas chinas como Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI están en última instancia sujetas a la voluntad del Gobierno comunista chino”, escribió en un posteo de X. Y agregó que trabajar con estas empresas genera riesgo de espionaje. “Instamos a los socios de EE. UU. en las Américas a que cambien rápidamente a proveedores de confianza para proteger a su población y su soberanía”, remata en una comunicación que se parece mucho a la advertencia de Lamelas a la cooperativa Argentina CALF.
CNN se contactó con la Embajada de China y EE.UU. y ninguna de las delegaciones diplomáticas quiso sumar declaraciones a las ya realizadas públicamente.
Los directivos de CALF también hicieron una presentación ante la Cancillería de Argentina que, hasta el momento de la publicación de esta nota, no había realizado ninguna intervención. CNN consultó de manera independiente y por el momento decidieron no hacer comentarios al respecto.
En medio de esta disputa entre Washington y Beijing, el gobierno del presidente de Argentina, Javier Milei, ha incorporado en distintos procesos de infraestructura estratégica una condición que impide participar a empresas controladas directa o indirectamente por gobiernos extranjeros. Si bien los textos de los pliegos no mencionan a ningún país de manera directa, medios locales y especialistas la bautizaron de manera informal como la “cláusula anti-China”.
Este criterio ya se aplicó en las licitaciones de la Hidrovía, una vía fluvial estratégica para el transporte a otros países además de Argentina, y del proyecto eléctrico AMBA I. La semana pasada se sumó al pliego de privatización del Belgrano Cargas, la red ferroviaria que conecta el norte productivo del país con los puertos.
El dato convive con una señal en favor de China. Semanas atrás, el Banco Central de Argentina renovó su swap de monedas con ese país y extendió su plazo a cinco años.
Por el momento, las autoridades de CALF aseguran que las advertencias realizadas por la Embajada de Estados Unidos no cambiaron el rumbo del proyecto en el que participan junto a Huawei. Fernández Novoa explicó que van a continuar trabajando con las empresas y proveedores que les resulten más convenientes.
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