Delcy Rodríguez y Donald Trump estrechan su alianza. Para muchos venezolanos, esto es “una bofetada” a una posible elección
Por Uriel Blanco y Mauricio Torres, CNN en Español
Mientras la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se preparaban este martes para su primera reunión en persona desde la captura de Nicolás Maduro en un operativo militar estadounidense en enero, muchos venezolanos expresaban su rechazo a este encuentro y se referían a él como un nuevo gesto de respaldo de Washington hacia un Gobierno que consideran ilegítimo e, incluso, como “una bofetada” a la posibilidad de que haya nuevas elecciones en el país sudamericano.
Las expresiones se produjeron dentro y fuera de Venezuela, lo mismo en las calles de Caracas que en las inmediaciones de la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York o en Doral, una zona de Florida que se ha vuelto emblemática de la diáspora venezolana en Estados Unidos.
En Doral, la analista política Liz Rebecca Alarcón consideró que la reunión entre Rodríguez y Trump y la participación de la presidenta encargada en la Asamblea General de las Naciones Unidas, prevista para este miércoles, son una manera de legitimar a “una persona que está de manera injusta en Venezuela actualmente”.
“De verdad que nos están viendo la cara de tontos a todos, cada día se ve más lejos la transición hacia elecciones libres y hacia sacar a este Gobierno autoritario de Venezuela. Está bien que haya cálculos políticos, pero de ahí a tratarla como una presidenta legítima, que es lo que Trump está haciendo con Delcy Rodríguez cada día más, es muy frustrante verlo”, dijo.
Adelys Ferro, también residente de Doral y directora del Venezuelan American Caucus (VAC), un grupo que aboga por los derechos de los venezolanos en Estados Unidos, expuso un descontento similar.
“(La reunión) es una bofetada a la posibilidad de tener elecciones democráticas, limpias y transparentes presidenciales pronto”, dijo Ferro. “Es un espaldarazo a Delcy Rodríguez, a quien nadie eligió, por la que ningún venezolano ha votado”, insistió.
Ambas mujeres no solo recordaron que Rodríguez fue la vicepresidenta de Maduro y, por lo tanto, parte del Gobierno al que consideran responsable de diversas crisis políticas y económicas en Venezuela, así como de la emigración de unos 7,9 millones de venezolanos.
También dijeron que después de la captura de Maduro el 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses lo trasladaron a Nueva York para ser acusado de narcoterrorismo, narcotráfico y delitos relacionados con armas, cargos que él rechaza, muchos de sus compatriotas vieron la esperanza de cambios, pero hoy esos anhelos se diluyen.
En Caracas —a más de 2.100 kilómetros de Doral—, otros venezolanos compartían este martes la molestia de quienes decidieron salir del país.
Durante una protesta callejera, ciudadanas como Nuris Medina y Doménica Riobueno, ambas con carteles en mano, dijeron a CNN que estaban en contra de la participación de Rodríguez en la Asamblea General, del encuentro que tenía previsto con Trump y del apoyo que el apoyo que este le ha brindado hasta ahora.
“Estoy en total desacuerdo con que la ONU haya recibido a esa ilegítima en Nueva York”, dijo Medina, mientras Riobueno llamó a Trump a “hacer un sondeo” en Venezuela para que constate el descontento de la gente.
“Venezuela no la quiere, Venezuela la rechaza, y por eso es que pedimos elecciones ya”, señaló Filomena Gómez, otra manifestante, haciendo eco de una demanda impulsada por sectores de la oposición y varios ciudadanos.
CNN contactó al Gobierno de Venezuela para pedir comentarios y está en espera de respuesta.
Rodríguez llegó a Nueva York la noche del domingo, días después de confirmar su asistencia a la Asamblea General y de que el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mile Waltz, anunciara que el martes se reuniría con Trump. Este martes, escuchó los discursos de algunos líderes ante la Asamblea General.
El viaje se produce a casi nueve meses de la captura de Maduro y de que ella asumió como presidenta encargada, tras lo cual ha tenido numerosos acercamientos con Estados Unidos. Entre ellos, el más reciente es el acuerdo petrolero que ambos gobiernos anunciaron a finales de agosto, que da a Estados Unidos el control de 65.000 millones de barriles de petróleo venezolano.
Aunque algunos venezolanos han visto en ese pacto una posibilidad de atraer inversiones y recursos a su país, al igual que de reactivar una industria clave para el desarrollo nacional, otros creen que lo anunciado es solo un paso más para que Estados Unidos quite a Venezuela sus recursos.
“Delcy Rodríguez no es presidenta de la República, no es elegida por la voluntad popular. Segundo, ella no debería estar allá porque lo que hicieron fue un engaño con el pueblo de Venezuela, llevándose todas las riquezas minerales, y el pueblo sigue, más bien, hasta peor”, dijo Rafael Azuaje en las calles de Caracas.
Reinaldo Díaz Ohep, exdiplomático venezolano y exalcalde de El Hatillo, consideró que los acercamientos que el chavismo ha tenido con Estados Unidos luego de la captura de Maduro son un ejemplo de su capacidad para “mutar” y adaptarse, un rasgo del cual —aseguró— en Washington deberían estar preocupados.
“Recuerden, el chavismo no ha cambiado. No se reformó, no se arrepintió, no se democratizó. Simplemente está haciendo todo lo que tiene que hacer para sobrevivir a Trump”, dijo en X. “Ojalá la visión pragmática y circunstancial del ahora no nos arruine a todos la bonanza de una verdadera alianza a largo plazo entre una Venezuela democrática y el pueblo estadounidense”, recalcó.
Pero más allá del descontento de muchos venezolanos, la presencia de Rodríguez en la ONU, su reunión con Trump y la expectativa por su discurso ante la Asamblea General este miércoles apuntan a que el respaldo que la presidenta encargada recibe desde la Casa Blanca se mantiene firme, al menos por ahora.
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