Nueve influencers fueron asesinados en Sinaloa en los últimos dos años. Expertos dicen que esto es parte de una pelea mayor
Por Rey Rodríguez y Mauricio Torres, CNN en Español
Todo ocurrió en solo unos cuantos segundos, que fueron transmitidos en vivo a miles de usuarios de redes sociales y que, desde ese momento, generan alarma en México y el mundo.
La noche del martes, el influencer mexicano César Gastélum hacía una transmisión afuera de un restaurante de comida rápida de Culiacán, la capital del estado de Sinaloa, acompañado de dos jóvenes que bromeaban sobre cómo se utilizan las grandes mochilas que usan los repartidores de alimentos. De pronto, dos hombres se les acercaron en una motocicleta, frenaron a un lado de Gastélum, uno de ellos sacó una pistola, le disparó a la cabeza y huyó del lugar.
Hoy, días después, las últimas publicaciones en las cuentas de Gastélum en Instagram y TikTok tienen miles de comentarios que van de la tristeza a la incredulidad. “Que en paz descanse” y “Justicia para César”, dicen varios usuarios. Otra cuenta recuerda un caso similar: “Ahhh le pasó lo de Valeria Márquez que fuerte”.
Márquez era una conocida influencer de belleza quien, al igual que Gastélum, fue asesinada mientras hacía una transmisión en sus redes sociales desde la ciudad de Zapopan, en el estado de Jalisco, en mayo del año pasado. Sin embargo, el que ambos asesinatos hayan sido transmitidos en vivo no es el único elemento que tienen en común.
Por estos casos, las autoridades federales de México abrieron investigaciones para determinar si tienen alguna relación con carteles del narcotráfico.
En el caso de Gastélum, revisan publicaciones en las que hacía referencia a una facción del Cartel de Sinaloa. En el de Márquez, el gabinete de seguridad federal dijo a finales de julio que, según sus indagatorias, Márquez tuvo una relación con el hijo de Ramón Ángel Álvarez Ayala, “el R1”, un presunto líder criminal recientemente detenido y quien supuestamente le pidieron mandar matar a la joven.
Ambos crímenes, además, vuelven a poner sobre la mesa la pregunta de qué hay detrás de la creciente violencia contra influencers en el país, un fenómeno que algunos especialistas atribuyen a los posibles nexos de creadores de contenido con delincuentes y a la intensificación de pugnas entre grupos criminales, particularmente en Sinaloa.
No existe un registro oficial de cuántos influencers han sido asesinados en México. Los recuentos de medios locales estiman que son cerca de una veintena de casos a nivel nacional durante los últimos dos años y coinciden en que la mayoría han ocurrido en Sinaloa, un estado del noroeste del país que durante ese mismo período ha observado un incremento de la violencia debido a la pugna entre las dos principales facciones del Cartel de Sinaloa: Los Chapitos y Los Mayos.
Esta pelea comenzó durante el segundo semestre de 2024, luego de que Ismael “el Mayo” Zambada, cofundador del Cartel de Sinaloa junto con Joaquín “el Chapo” Guzmán, fue trasladado a Estados Unidos, donde fue procesado y el mes pasado sentenciado a cadena perpetua. Zambada asegura que fue traicionado por Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de su antiguo socio, lo que desde entonces desató una cruenta lucha entre los grupos rivales por la hegemonía de la organización.
“Uno ve cómo en Sinaloa esto está directamente relacionado con lo que ha sido la dinámica del conflicto del Cartel de Sinaloa y cómo esto ha llevado a que este tipo de personas sean afectadas”, dijo a CNN María Fernanda Arocha, responsable de investigación para México, Centroamérica y el Caribe dentro de la organización no gubernamental Proyecto de Ubicación y Datos de Eventos de Conflictos Armados (ACLED, por sus siglas en inglés).
ACLED tiene su propio recuento. De acuerdo con sus registros, desde 2024 hasta hoy se han cometido 20 ataques contra influencers en Sinaloa, que han causado la muerte de 14 personas.
La ONG no publica los nombres de los fallecidos por razones de privacidad. CNN cotejó su base de datos con reportes de autoridades federales, locales y de medios locales y confirmó que entre esas víctimas hay nueve influencers y cinco familiares suyos o gente con la que tenían algún nexo.
De acuerdo con esta revisión, los nueve influencers que han sido asesinados en Sinaloa desde 2024 son: Rafael Lazcano Rosales, “el Peinadito”; Juan Carlos López, “el Chilango”; Jesús Miguel Vivanco García, “el Jasper”; Leovardo Aispuro, “el Gordo Peruci”; Agustín Paul Duarte, “el Pinky”; Adalberto Peña, “el Tata”; Víctor Manuel, “el Brasileño”; Gerardo Moya, “el Jerry”, y César Gastélum, “Cesarín”.
Rafael Lazcano Rosales, baleado el 4 de junio de 2024 afuera de un negocio de autos en Culiacán, se definía en su cuenta de Instagram como empresario, agricultor, maratonista y viajero. En esa plataforma, publicaba videos y fotos de él junto a vehículos de lujo, compras y sus viajes por el mundo. En su última publicación, difundida solo unos días antes de su muerte, se le observa caminando por el centro histórico de San Diego.
Gastélum subía contenido similar en sus cuentas de Instagram, TikTok y YouTube, que en conjunto suman más de 1 millón de seguidores. Tambíen difundía clips humorísticos. En uno de los últimos que publicó en TikTok, aparece en una calle vestido como sacerdote, acompañado de música regional y el mensaje “Solo el señor sabe los pecados que he cometido por verte mi love”.
En otro video, publicado en YouTube en septiembre de 2024, él y Leovardo Aispuro, quien sería asesinado dos meses después de esa grabación, disparan diversas armas en una zona rural de Culiacán. “Vamos a calar los aparatos. Primeramente, nos encontramos en un lugar a las afueras machín de la ciudad (…) Aquí no hay gente, no hay nadie, así que no hay nadie que peligre”, dice Gastélum.
Juan Carlos López, baleado el 19 de octubre de 2024, no se distinguía por subir contenido sobre una vida de lujos, sino por sus recorridos por las calles de Culiacán y Mazatlán y sus mensajes de apoyo a Joaquín “el Chapo” Guzmán, cofundador del Cartel de Sinaloa que en 2019 fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos. “Siempre voy a ser pura gente del Chapo”, señala en un video de abril de 2023 con motivo del cumpleaños 66 de Guzmán.
Las autoridades de México hasta ahora no han informado si alguno de los influencers de Sinaloa asesinados durante los últimos dos años era objeto de investigaciones por posibles vínculos con grupos delictivos, más allá de sus comentarios en redes sociales o de señalamientos públicos.
CNN contactó a la Fiscalía General de la República (FGR) para pedir comentarios y está en espera de respuesta.
Uno de ellos, Jesús Miguel Vivanco García, tenía sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) por presuntos nexos con organizaciones del narcotráfico. Su cuerpo fue encontrado en Culiacán el 23 de noviembre de 2024, luego de que estuvo desaparecido por varios días.
En tanto las investigaciones sobre estos crímenes siguen su marcha y se aclara si alguno de los influencers tenía vínculos con delincuentes, especialistas señalan que hay indicios de que cuando menos algunos de ellos sí tenían esas relaciones y fueron asesinados dentro de actos de represalia de facciones rivales.
María Fernanda Arocha, de ACLED, expuso que los influencers se han vuelto relevantes para los grupos delictivos porque pueden ejercer “una doble función”: por un lado, ayudarles a lavar dinero a través de las dinámicas que realizan en redes sociales; por otro, fungir como promotores de estilos de vida y la imagen de los carteles, lo que a su vez puede servirles para reclutar a más integrantes. En esa línea, el asesinato de un influencer puede interpretarse como un intento por mandar un mensaje intimidatorio al bando contrario.
“Si lo vemos en el marco de la disputa, esa es la que veríamos como la razón más obvia en el sentido de que, al ser figuras públicas, a partir de esos ataques y la supuesta vinculación que tengan con un grupo criminal se están mandando mensajes”, dijo.
El experto en seguridad Alexei Chévez coincidió con esta lectura. Desde su perspectiva, en un contexto en el que los hijos de los fundadores de carteles ahora son quienes disputan territorios y mercados, los influencers tomaron el lugar que antes ocupaban los cantantes que componían corridos que los capos usaban para elogiarse y comunicarse entre sí.
Ahora, argumentó Chévez, los nuevos cabecillas ven en la figura del influencer una herramienta para promoverse, particularmente entre personas de menor edad que son usuarias frecuentes de redes sociales y pueden ser reclutadas con más facilidad.
“Descubrieron una forma de ser populares porque además es una cultura, porque lo que hay en el norte del país es una narcocultura, que empezó con los corridos, que siguió con la exaltación de los grupos criminales, y ahora muchos jóvenes desafortunadamente quieren ser parte de ello. Quieren ser parte de tener una camioneta, armas, drogas, etcétera. Hay un aspecto aspiracional”, dijo.
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