Tuvo a su hijo en prisión, ahora está bajo arresto domiciliario y espera que la ley de amnistía le devuelva la libertad plena
Por Anabella González y Sol Amaya, CNN en Español
El primer hogar que tuvo Cristopher al nacer no fue su casa, sino la cárcel. Su madre, Maykelis Borges Ortuño, de 26 años, cursaba un embarazo de dos meses cuando fue detenida y encarcelada por agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar de Venezuela (DGCIM) en Altamira, Caracas, el 29 de enero de 2025.
La joven fue detenida por presunta asociación para delinquir, traición a la patria y financiamiento al terrorismo, años después de que su pareja, el teniente Cristian Hernández, se exilió tras denunciar persecución por acusaciones de conspiración, cargos que ambos rechazan.
El Gobierno de Venezuela señala a Hernández como presunto partícipe de la denominada “Operación Aurora”, llevada a cabo con el supuesto objetivo de “concretar acciones de asalto a unidades militares” en el estado Bolívar, según dijo el Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela que dirige Diosdado Cabello.
Hernández salió de Venezuela a fines de 2018 y desde entonces no ha dado a conocer su paradero. La detención de su pareja, según denuncia, es para ejercer presión sobre él y forzar su entrega.
Cristopher, hijo de Maykelis y Cristian, pasó sus primeros meses de vida con su madre dentro del Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), un centro de reclusión para mujeres ubicado en Los Teques, capital del Estado Miranda.
Su familia dice que no se le permitió contratar un abogado privado sino defensa pública.
El 19 de febrero, la mujer y su niño, actualmente de poco más de seis meses, finalmente dejaron el INOF. Y si bien los dos ya salieron de prisión, Borges sigue privada de su libertad bajo arresto domiciliario, según informó en X la organización no gubernamental Foro Penal.
“Maykelis tiene casa por cárcel, tiene prohibido declarar o expresarse”, dijo a CNN el defensor de Derechos Humanos Edward Ocariz, que siguió el caso y está en contacto con la familia política de la joven. CNN consultó respecto de esa prohibición al Ministerio Público de Venezuela y espera respuesta.
La medida de casa por cárcel ocurrió en el caso de algunos opositores que salieron de prisión y pasaron a un arresto domiciliario, con varias restricciones que impiden una libertad plena.
CNN intentó contactarse con la familia de Borges pero no tuvo éxito.
Ámbar Castillo, madre de Cristian Hernández, también señaló a CNN que no podía dar mayores detalles sobre el caso de Maykelis Borges. “Estamos haciendo todo el proceso para intentar que ella pueda entrar a la ley de amnistía y puedan quitarle esa medida”, dijo.
La ley de amnistía, aprobada recientemente por la Asamblea Nacional de Venezuela para liberar a presos políticos encarcelados en distintos momentos de crisis política del país, ha generado cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos porque el Gobierno venezolano la considera una forma de perdón y asume a los presos políticos como culpables de delitos.
Foro Penal define la detención de Maykelis y los más de doce meses que pasó en prisión como un caso de “criminalización por afecto”. Aseguran que fue detenida “únicamente por ser la novia de un joven señalado por el Estado” y que se la utilizó como rehén “para presionar a terceros”. CNN consultó al Ministerio Público de Venezuela respecto de estas afirmaciones y espera respuesta.
Además de Foro Penal, varias organizaciones de defensa de derechos humanos señalaron que la detención de Maykelis tenía como objetivo presionar a la familia para conocer el paradero del teniente Hernández.
El de Maykelis no es el único caso de privación de la libertad por motivos políticos en la familia Hernández. Samanta Sofía Hernández Castillo y Aranza Hernández Castillo, hermanas de Hernández, fueron detenidas en enero y siguen privadas de su libertad, según confirmó su madre a CNN días atrás. Ambas jóvenes fueron imputadas por terrorismo, financiamiento al terrorismo y asociación para delinquir, cargos por los que ellas se declaran inocentes, detalló su madre.
El miércoles 29 de enero de 2025, Maykelis tomó un servicio de mototaxi para ir hasta Altamira, en Caracas. La detuvieron antes de llegar a destino y la llevaron a una sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar en Boleíta, donde permaneció durante casi seis meses antes de su traslado al centro de reclusión de mujeres, según dijo Ocariz.
Maykelis dio a luz a su hijo el 11 de agosto en el hospital Victorino Santaella en Los Teques, después de pasar casi siete meses recluida en prisión. Tuvo un parto mediante cesárea debido a su presión arterial alta y por un riesgo de preeclampsia.
Los días siguientes estuvo internada para que pudieran controlar su presión arterial y luego fue trasladada junto al pequeño al centro de detención en el INOF, explicó Ocariz.
Desde que nació, una vez por mes se le permitía a los familiares maternos de Cristopher buscar y trasladar al niño para sus controles pediátricos para luego regresar con su madre a prisión, agregó el defensor de derechos humanos, que estuvo en contacto con la familia durante los últimos meses.
Maykelis desconocía que saldría de prisión, según supo Ocariz por parte de una fuente allegada a ella. Agregó que el personal del INOF llamó a la joven para una revisión médica y, en ese momento, le comunicaron que iría a su casa bajo arresto domiciliario.
“En su casa había alegría y deseos de tenerla”, dijo Ocariz, que hace pocos días recibió una fotografía del niño que le compartió alguien de la familia. Cristopher “se encuentra muy bien de salud, es un niño enorme y gordo, con unos cachetes que provoca morder”, contó sobre el pequeño.
Mientras tanto, Maykelis espera lograr la libertad plena con la ley de amnistía. Espera además algo que desde que fue madre aún no pudo hacer. Algo tan simple como poder salir de su casa para llevar ella misma a su hijo al pediatra, dijo el defensor de derechos humanos.
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