La orden de Trump de volver a las catapultas de vapor en un nuevo portaaviones desconcierta a expertos navales
Por Kaanita Iyer, CNN
El presidente Donald Trump ordenó a la Armada de Estados Unidos descartar el moderno sistema de lanzamiento electromagnético en un futuro portaaviones y, en su lugar, volver a un método más antiguo de catapultas impulsadas por vapor; una medida que podría añadir miles de millones a su precio y retrasar su despliegue hasta finales de la década de 2030.
La directiva, detallada en un memorando y una hoja informativa de la Casa Blanca publicados el jueves, ordena al secretario de Defensa, Pete Hegseth, presentar en un plazo de 60 días un plan para instalar sistemas de catapultas en un portaaviones actualmente en construcción, que tiene previsto llevar el nombre de USS Doris Miller.
Aunque la Casa Blanca sostiene que esta medida “solucionará problemas críticos a largo plazo”, los expertos navales señalaron a CNN que este cambio repentino resulta muy inusual.
El portaaviones más reciente de EE.UU., el USS Gerald R. Ford, se construyó con un sistema de lanzamiento electromagnético conocido como EMALS. Sin embargo, los 10 portaaviones más antiguos de la Armada estadounidense —de la clase Nimitz— todavía dependen de catapultas de vapor.
Bryan Clark, investigador principal del Instituto Hudson, añadió que la medida obligaría a rediseñar el USS Doris Miller, que ya está en fase de construcción. El costo de dicha operación, declaró a la CNN, “probablemente ascenderá a miles de millones” y podría retrasar la entrada en servicio del portaaviones —prevista inicialmente para alrededor de 2034— “hasta finales de la próxima década”.
El sistema electromagnético es similar al de un tren de alta velocidad, lo que lo hace “mucho más sencillo”, según Clark. Por el contrario, la catapulta de vapor consta de muchas más piezas, como válvulas, reguladores de presión y pistones, explicó.
“Las electromagnéticas han demostrado ser más fáciles de operar y menos costosas en términos de personal y mantenimiento. Así que la Armada ha ahorrado US $ 100 millones al año en el portaaviones de la clase Ford”, dijo Clark.
Al ser contactado para comentar, un portavoz de la Casa Blanca remitió a CNN a la hoja informativa, que sostiene que el memorando busca “arreglar problemas críticos a largo plazo en los programas de construcción y reparación de buques de la Armada”.
Chris Cavas, periodista veterano y presentador de un pódcast sobre asuntos navales que dijo haber participado en lanzamientos que han utilizado EMALS y catapultas de vapor, sostuvo que el memorando “es una forma de pensar muy antigua y obsoleta”.
“Puedo decirles de primera mano que se nota la diferencia, y esa diferencia es que el funcionamiento es más suave”, comentó Cavas sobre el sistema electromagnético. “Supone mucha menos tensión para la aeronave”.
Cavas y Clark señalaron también que la Marina se enfrenta ahora al problema logístico de encontrar un fabricante de catapultas de vapor. Cavas explicó a CNN que, si bien el sistema EMALS se adquiere mediante contratos externos, la Armada solía fabricar sus propias catapultas de vapor.
“No han tenido que fabricar nuevas catapultas de vapor desde el George H. W. Bush”, dijo Cavas en referencia al portaaviones que entró en servicio en 2009. “Ha pasado mucho tiempo y toda esa infraestructura ha desaparecido”.
En la misma línea, Clark afirmó: “Ya nadie las fabrica. No quedan fabricantes de catapultas de vapor en Estados Unidos, por lo que habría que reactivar esa línea de producción; ponerla en marcha costaría decenas de millones de dólares y llevaría años reactivarla y construir la primera catapulta”.
El retraso del USS Doris Miller, sumado a la retirada de los portaaviones de la clase Nimitz, podría suponer que la Armada de EE. UU. sufra una “grave escasez de capacidad de transporte aéreo” durante la próxima década, añadió Clark.
El senador demócrata Mark Kelly, capitán retirado de la Marina, criticó el memorando el jueves en una publicación en X: “He realizado cientos de despegues desde la proa de portaaviones, tengo un máster en ingeniería aeronáutica y soy piloto de pruebas; aun así, ni siquiera yo me atrevería a sugerir a la Marina cómo diseñar sistemas específicos para sus buques”.
“Donald Trump debería limitarse a lo que mejor conoce: salones de baile, bancarrotas y tonterías”, añadió.
CNN contactó a General Atomics —que fabricó EMALS para el USS Gerald Ford y estaba previsto que hiciera lo mismo para el USS Doris Miller— para solicitar comentarios.
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