Don Lemon defiende su reportaje sobre la protesta contra ICE en Minnesota durante una entrevista con Jimmy Kimmel
Por Karina Tsui y Brian Stelter, CNN
El periodista independiente y expresentador de CNN Don Lemon defendió su cobertura de una protesta contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en una iglesia de St. Paul, Minnesota, que resultó en su arresto la semana pasada.
Lemon le comentó a Jimmy Kimmel este lunes que, como periodista, “fue allí para hacer una crónica, documentar y registrar lo que estaba sucediendo”.
“Hay una diferencia entre un manifestante y un periodista”, declaró Lemon en el programa nocturno de Kimmel en su primera entrevista desde que fue liberado sin fianza el viernes pasado.
Lemon y otra periodista independiente, Georgia Fort, transmitían en vivo cómo decenas de manifestantes interrumpieron un servicio en la Iglesia de las Ciudades el 18 de enero, lo que provocó tensos enfrentamientos.
Los manifestantes afirman que uno de los pastores es un alto funcionario de ICE en las Ciudades Gemelas -Minneapolis–Saint Paul.
Los fiscales federales agruparon a los dos periodistas con los manifestantes y los acusaron de conspirar para violar los derechos constitucionales de alguien y de violar la Ley FACE, que prohíbe el uso de la fuerza o amenazas para interferir intencionalmente con alguien que expresa su derecho de la Primera Enmienda a practicar la religión.
Los funcionarios de la administración Trump habían pedido el arresto de Lemon en los días posteriores a la protesta, lo que lo llevó a tomar medidas de precaución y contratar un abogado, indicó.
“El abogado contactó a los fiscales y les dijo básicamente: ‘Entiendo que tienen interés porque han estado hablando de ello. Así que, si se toman esto en serio, hagámoslo como es debido’”, le contó Lemon a Kimmel, describiendo su disposición a entregarse.
Pero en lugar de poder entregarse voluntariamente, narró Lemon, al menos una docena de agentes federales fueron enviados a arrestarlo en el vestíbulo de un hotel de Los Ángeles, donde se hospedaba mientras cubría los Grammy.
Lemon dijo que lo “empujaron” cerca del ascensor de un hotel y lo esposaron, y agregó que los agentes tardaron un tiempo en identificarse y presentarle una orden judicial.
“Creo que mi abogado intentó contactarlos una o dos veces para decirles que podía ir y que solo estarían las personas que trabajaron allí ese día. Así no tendrían que tener a toda esa gente siguiéndome”, indicó Lemon.
“Quieren avergonzarte, quieren intimidarte, quieren infundir miedo”, le manifestó Lemon a Kimmel.
Los fiscales federales han alegado que Lemon y Fort participaron en un ataque similar a una toma de control de la iglesia e intimidaron a los feligreses.
Un fiscal federal declaró la semana pasada ante el tribunal que Lemon explicó a su audiencia que el propósito de la protesta era hacer que la experiencia fuera traumática e incómoda para los feligreses.
Lemon fue puesto en libertad el viernes tras comparecer ante un tribunal federal. La fiscalía solicitó una fianza de US$ 100.000 y argumentó que el periodista necesitaba condiciones para evitar que se atreviera a hacer algo similar mientras esperaba el juicio.
Sus abogados defensores acordaron que no tendría contacto con testigos conocidos, víctimas o coacusados, y que debe obtener aprobación para cualquier viaje al exterior (el juez aprobó un viaje a Europa planeado en junio).
Se espera que comparezca ante el tribunal el lunes en Los Ángeles.
Los defensores de la Primera Enmienda y las organizaciones de derechos civiles han condenado los cargos y argumentado que la administración está tratando de frenar la libertad de prensa.
La elección de “Jimmy Kimmel Live!” para la primera entrevista de Lemon tras su arresto no fue casual.
El ataque a Kimmel por parte de la administración Trump fue noticia en septiembre, cuando ABC suspendió brevemente el programa ante la presión gubernamental. ABC lo reanudó una semana después.
Tras su arresto y sabiendo que no podría realizar entrevistas con normalidad en los Grammy, Lemon asistió a la gala de premios del domingo como invitado en lugar de cubrir la alfombra roja.
En una gala anual previa a los Grammy organizada por el ejecutivo musical Clive Davis, Lemon recibió un saludo de Davis y una ovación parcial de pie de la multitud, un testimonio del amplio apoyo que tiene en los círculos de la industria del entretenimiento.
El día de los arrestos, el recientemente restablecido Comité para la Primera Enmienda de Jane Fonda expresó: “arrestar a periodistas por hacer su trabajo es un ataque a nuestras libertades y nuestra democracia”.
La secretaria de Justicia, Pam Bondi, y otros funcionarios de la administración Trump han defendido los arrestos afirmando que las personas que ingresaron a la iglesia violaron los derechos de la Primera Enmienda de los fieles.
Bondi declaró en Fox News el lunes por la noche: “Estas personas cometieron un delito bajo la Ley FACE y serán responsables”.
Cuando le preguntaron al presidente Donald Trump sobre el caso de Lemon durante el fin de semana, manifestó: “No sabía nada al respecto” y luego procedió a insultar a Lemon.
Trump también dijo que “probablemente desde su punto de vista”, el arresto fue “lo mejor que le pudo pasar”, porque Lemon ha estado recibiendo mucha atención.
Los expertos legales dijeron a CNN que los cargos contra los periodistas son altamente inusuales y será difícil para los fiscales del Gobierno probarlos en el juicio.
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