Skip to Content

¿Cómo han sido las negociaciones de alto riesgo entre EE.UU. e Irán en Omán? Esto sabemos

Por Nadeen Ebrahim y Mostafa Salem, CNN

Delegaciones de Estados Unidos e Irán concluyeron este viernes las conversaciones indirectas en el estado árabe del golfo de Omán. Se trató de la primera ronda de negociaciones entre ambas partes desde que Estados Unidos e Israel atacaron a la República Islámica el verano pasado.

Estados Unidos e Irán acordaron celebrar nuevas conversaciones de seguimiento tras consultar con sus capitales, un resultado que ambas partes consideran cautelosamente positivo, según una fuente familiarizada con las negociaciones.

Las conversaciones se llevaron a cabo en medio de un refuerzo militar estadounidense en Medio Oriente y después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con atacar a Irán si utilizaba fuerza letal contra manifestantes o se negaba a firmar un acuerdo nuclear.

Antes de las conversaciones, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán dijo que su país “entra a la diplomacia con los ojos abiertos y una memoria firme del último año”.

“Participamos de buena fe y defendemos con firmeza nuestros derechos”, escribió Abbas Araghchi en X.

Aun así, el tono duro ha persistido en ambos bandos. Trump dijo el jueves que el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, “debería estar muy preocupado”, mientras ambas partes se preparaban para las negociaciones.

Esto es lo que sabemos sobre las conversaciones.

Araghchi y el enviado estadounidense Steve Witkoff participaron en las conversaciones, junto con Jared Kushner, yerno de Trump. Las conversaciones fueron indirectas, con la mediación del ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, quien el viernes se reunió por separado con cada una de las delegaciones.

En fotografías difundidas por la agencia estatal Oman News Agency también se observa la presencia del comandante del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM, por sus siglas en inglés), el almirante Brad Cooper, en las reuniones.

Las negociaciones buscan adoptar un formato similar al de rondas anteriores, según informaron medios iraníes. Antes de la guerra de 12 días entre Irán e Israel en junio, Teherán y Washington habían sostenido cinco rondas de negociaciones, en las que mediadores omaníes iban y venían entre las delegaciones estadounidense e iraní.

Esas conversaciones llegaron a su fin después de que Israel atacara instalaciones nucleares y militares iraníes a mediados de junio, seguido por ataques de Estados Unidos contra tres instalaciones nucleares de Irán.

Araghchi presentó a su homólogo omaní un “plan preliminar” para “gestionar la situación actual” entre Irán y Estados Unidos, informó la prensa iraní, en un intento por avanzar las negociaciones.

Albusaidi transmitió luego el plan a la delegación estadounidense encabezada por Witkoff, y la respuesta estadounidense será entregada a la parte iraní durante las conversaciones, añadieron los medios iraníes.

El alcance de las conversaciones no estaba claro. Antes de los diálogos, funcionarios iraníes insistieron en que solo querían discutir asuntos relacionados con el programa nuclear y que otros temas, como el programa de misiles balísticos de Irán, sus aliados armados en la región y el descontento interno, quedaban fuera de la mesa.

Estados Unidos había exigido un conjunto de conversaciones más amplio que incluyera los misiles balísticos, los representantes armados de Teherán que siguen siendo un peligro para los intereses estadounidenses e israelíes en la región, y la reciente represión brutal de las protestas por parte de Irán.

En el tema nuclear, uno de los principales puntos de fricción sigue siendo la exigencia de Irán de enriquecer uranio —un combustible nuclear que puede usarse para fabricar una bomba si se purifica a altos niveles—, lo que rechazan Estados Unidos y sus aliados. Irán ha ofrecido imponer controles a su programa nuclear para garantizar que no sea militarizado, a cambio del levantamiento de sanciones.

Tras el cierre de las conversaciones del viernes, y como señal de que Estados Unidos busca mantener la presión económica, impuso nuevas sanciones contra el petróleo iraní y 14 buques que lo transportaban.

“En lugar de invertir en el bienestar de su propio pueblo y en una infraestructura en ruinas, el régimen iraní continúa financiando actividades desestabilizadoras en todo el mundo y profundizando su represión dentro de Irán”, afirmó el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott.

Estados Unidos trasladó activos militares, incluido el grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln, más cerca de Medio Oriente, lo que avivó temores de que crecieran las posibilidades de una guerra.

Trump dijo el mes pasado que Estados Unidos tenía “una armada” avanzando hacia Irán “por si acaso”, y añadió que, aunque preferiría no “ver que ocurra nada”, su administración observa a Irán “muy de cerca”.

Las conversaciones generaron esperanzas de que se evite una guerra a gran escala.

Temerosos de que el conflicto se extienda al resto de Medio Oriente, los países de la región han intentado desescalar la situación y disuadir a Trump de lanzar un ataque contra Irán, conscientes de que una nueva guerra solo hundiría a la región en una crisis.

“Sobre todo esto pesa una amenaza muy seria de ataque militar (contra Irán) y de guerra”, dijo Negar Mortazavi, periodista y analista política iraní-estadounidense, a Eleni Giokos de CNN.

Irán ha dejado claro que cualquier ataque estadounidense no será respondido con la misma “moderación” que mostró el verano pasado, tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra el país.

Irán cuenta con diversas herramientas en caso de que estalle una guerra con Estados Unidos o Israel. Se cree que posee miles de misiles y drones capaces de atacar tropas y activos estadounidenses en Medio Oriente.

Teherán ha advertido reiteradamente que tomará represalias contra los aliados de Estados Unidos en la región si es atacado. Cuando bombarderos estadounidenses atacaron instalaciones nucleares iraníes el verano pasado, Irán lanzó un ataque con misiles sin precedentes en Qatar, dirigido contra la base aérea de Al Udeid, la mayor instalación militar de Estados Unidos en Medio Oriente.

Irán también podría movilizar una vasta red de aliados armados en toda la región, con potencial para atacar a Israel y bases estadounidenses, así como interrumpir el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una angosta vía por la que circula más de una quinta parte del petróleo mundial y una gran proporción del gas natural licuado. Esto podría provocar fuertes sacudidas a nivel global.

Pese a las conversaciones, “la amenaza de guerra es muy grave”, advirtió Mortazavi.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Fred Pleitgen, Jessie Yeung, Jennifer Hansler, Mohammed Tawfeeq y Todd Symons, de CNN, contribuyeron con este artículo.

Article Topic Follows: CNN-Spanish

Jump to comments ↓

Author Profile Photo

CNN Newsource

BE PART OF THE CONVERSATION

KIFI Local News 8 is committed to providing a forum for civil and constructive conversation.

Please keep your comments respectful and relevant. You can review our Community Guidelines by clicking here

If you would like to share a story idea, please submit it here.