Bad Bunny no necesita a la NFL tanto como la NFL lo necesita a él
Por Lisa Respers France, CNN
Si has pasado algo de tiempo en internet, probablemente hayas escuchado la frase “no sabes de fútbol” utilizada para señalar una falta de conocimiento.
Parece que algunos de los que más se quejan de que Bad Bunny haya sido elegido para encabezar el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, no saben nada de fútbol.
O al menos no parecen saber que la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL, por sus siglas en inglés) no es ajena ni a las superestrellas globales ni a la controversia. La selección de la superestrella puertorriqueña ha traído consigo ambas cosas, pero también atraerá más miradas de todo el mundo hacia el deporte, algo que la liga ha estado buscando.
El esfuerzo de la NFL por reforzar su base internacional de aficionados ha sido el motor detrás de la decisión de jugar más partidos en el extranjero, de acuerdo con Sam Sanders, presentador del programa The Sam Sanders Show en KCRW.
La liga ha estado “viendo lo que ocurre con la FIFA y con la Copa del Mundo y la forma en que el fútbol es realmente un deporte internacional, y diciendo: ‘Nosotros también queremos eso’”, declaró a CNN.
Para la temporada de fútbol americano de 2026, la NFL ha anunciado que se disputarán partidos de la temporada regular en Londres, Madrid, Melbourne, Ciudad de México, Múnich, París y Río de Janeiro.
Los seis partidos internacionales transmitidos en 2025 por la NFL Network —que incluyeron encuentros en Dublín, Londres, Berlín y Madrid— tuvieron una media de 6,2 millones de espectadores entre televisión y plataformas digitales, según las cifras de Nielsen compartidas por la liga. Se trata del promedio de audiencia más alto registrado para partidos internacionales, añadieron.
Pero quieren más, ¿y cuál es la forma más fácil de conseguirlo? “Tener a la estrella del pop más importante del mundo, que además canta en español y es una figura global, para que se presente en el espectáculo de medio tiempo”, dijo Sanders.
Para Jorell A. Meléndez-Badillo, historiador y autor de “Puerto Rico: A National History”, cuyos escritos históricos sobre el territorio fueron incorporados al contenido de Bad Bunny en YouTube, la decisión tiene sentido, especialmente teniendo en cuenta las aspiraciones de la NFL de ampliar su base de aficionados más allá de Estados Unidos.
“Creo que fue una decisión de mercadotecnia por parte de la NFL: tener a un artista de habla hispana que resulta, casualmente, ser la mayor estrella del mundo”, declaró a CNN.
Algunos conservadores llevan años criticando a Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, ya sea por su coqueteo con una moda de género fluido o por sus críticas abiertas al Gobierno de Donald Trump y a sus políticas migratorias.
En Internet, los conservadores han amenazado con boicotear el Super Bowl y a la NFL en general, con voces influyentes como el presentador de Newsmax Greg Kelly y Tomi Lahren criticando abiertamente a la liga por elegir a Bad Bunny como artista principal.
El presidente Donald Trump dijo recientemente que no asistiría al partido y criticó la participación tanto de Bad Bunny como de la banda de rock Green Day, que son críticos suyos desde hace mucho tiempo y que actuarán como parte de un homenaje especial antes del partido.
“Estoy en contra de ellos”, dijo Trump. “Creo que es una pésima elección. Lo único que hace es sembrar odio. Terrible”.
Parece que alguien olvidó decirle al comisionado de la NFL, Roger Goodell que debía preocuparse.
Durante el discurso anual del comisionado sobre el estado de la liga el lunes, Goodell defendió la elección de Bad Bunny, al decir que es “uno de los grandes artistas del mundo” y que “esa es una de las razones por las que lo elegimos”.
“Pero la otra razón es que él entendió la plataforma en la que se encontraba, y que esta plataforma se utiliza para unir a la gente, para reunir a las personas a través de su creatividad y su talento, y para aprovechar este momento para hacerlo”, dijo Goodell. “Creo que artistas del pasado han hecho eso. Creo que Bad Bunny lo entiende y creo que ofrecerá una gran presentación”.
No lo hicieron solos, por supuesto. En 2019, la liga inició una colaboración con Roc Nation, la empresa del rapero y empresario Jay-Z, para que les ayudara a seleccionar a los artistas que actuarían en los partidos y llamar la atención sobre cuestiones de justicia social. Desde entonces, los artistas han sido atrevidos y, en ocasiones, controvertidos, como cuando Jennifer López puso a unos niños en jaulas para hacer referencia a las políticas migratorias de Trump, o el año pasado, cuando el espectáculo de Kendrick Lamar fue ampliamente interpretado como un comentario sobre la experiencia afroestadounidense en Estados Unidos. Las selecciones de Jay-Z han conectado tanto con la cultura del momento como con el espíritu de la época.
En 2024, Goodell anunció que la asociación con Jay-Z y Roc Nation continuaría, y la describió como “una relación mutuamente positiva”.
Una encuesta de Morning Consult publicada en 2023 encontró que, “en términos demográficos amplios, los latinos eran los aficionados más entusiasmados y leales de la NFL, seguidos de cerca por los afroestadounidenses”. Y la liga lo sabe bien.
Desde hace años, la campaña “Por La Cultura” de la NFL ha tenido como objetivo destacar las contribuciones de los latinos al deporte mostrando las historias de jugadores, entrenadores y personal. Al lanzar la campaña de este año durante el Mes de la Herencia Latina, en septiembre, la vicepresidenta sénior de marca global y marketing al consumidor de la NFL, Marissa Solis, señaló que la liga cuenta con “más de 39 millones de aficionados latinos de la NFL en Estados Unidos”.
Con ese tipo de alcance a los latinos que viven en Estados Unidos, contar con la presentación de Bad Bunny “es mucho mejor para la NFL que para Bad Bunny”, afirmó Albert Laguna, profesor asociado de estudios sobre Etnicidad, Raza y Migración y Estudios Estadounidenses en la Universidad de Yale, donde imparte un curso titulado “Bad Bunny: Estética musical y política”.
Bad Bunny ya es uno de los artistas discográficos más populares del mundo, con 19.800 millones de reproducciones el año pasado solo en Spotify.
La semana pasada ganó tres premios Grammy, incluido el codiciado galardón a álbum del año por “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”.
Petra R. Rivera-Rideau, coautora de “P FKN R: How Bad Bunny Became the Global Voice of Puerto Rican Resistance”, también ve un beneficio potencial para las empresas que compran espacios publicitarios durante el gran partido, ya que los latinos en Estados Unidos son un grupo demográfico en crecimiento “al que las empresas también suelen intentar atraer”, dijo.
“Así que es como matar dos pájaros de un tiro: puedes atraer a una audiencia global y a una audiencia latina local”, señaló.
Calvin Watkins, reportero que cubre a los Dallas Cowboys para The Dallas Morning News, dijo a CNN que no le sorprendió que Goodell y la liga apuesten totalmente por Bad Bunny. Tampoco le sorprende que muchos no estén tan conscientes de las aspiraciones de la NFL más allá de Estados Unidos.
“Es interesante que vayan a jugar un partido en Ciudad de México en diciembre y que, cuando investigas sobre ese juego, descubres que tienen una oficina en Ciudad de México desde finales de los años noventa”, dijo Watkins. “Siempre han querido posicionar su deporte a nivel global”.
Cuando se trata del Super Bowl, el alcance del partido va mucho más allá de los aficionados al fútbol americano, añadió Watkins.
“Para mucha gente que ve este juego, esta puede ser la única vez que vea un partido de fútbol americano. Muchas veces hay espectadores casuales y la NFL está en el negocio del entretenimiento”, dijo. “Todo el mundo recuerda presentaciones como las de Prince, Beyoncé y Michael Jackson en el medio tiempo, porque todo el mundo recuerda los espectáculos de medio tiempo”.
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