¿Qué hacen los distintos países con los pasajeros expuestos al hantavirus?
Por Brenda Goodman, CNN
El crucero MV Hondius, afectado por el hantavirus, llegó el lunes a su última escala. Ahora comienza la espera.
El diagnóstico de una cepa del hantavirus de los Andes —una infección que es mortal en aproximadamente el 40 % de los casos— en un barco con pasajeros de cerca de dos docenas de países ha dado a los funcionarios de salud pública de todo el mundo su primera gran prueba para controlar el contagio desde la pandemia de covid-19. Los países están optando por distintas estrategias para monitorear a los pasajeros potencialmente expuestos, frenar la propagación de la enfermedad y comunicarse con una población inquieta ante la posibilidad de que el virus se haya acercado más a sus hogares.
Los pasajeros que estuvieron a bordo desde principios de mayo están entrando ahora en la ventana en la que es más probable que desarrollen síntomas, según expertos en enfermedades infecciosas.
De hecho, un pasajero del Hondius que había estado en cuarentena en Canadá y desarrolló síntomas dio positivo a la cepa andina del hantavirus, de acuerdo con la Agencia de Salud Pública de Canadá.
“Nadie se sorprendería si hay otros que den positivo esta próxima semana”, dijo el doctor Isaac Bogoch, especialista en enfermedades infecciosas y profesor en la Universidad de Toronto.
Bogoch se asoció recientemente con el doctor Jason Andrews, epidemiólogo de enfermedades infecciosas de la Universidad de Stanford, para modelar los periodos de incubación y la propagación secundaria en dos brotes previos de este virus en Argentina: uno de 1996 y otro de 2018, ambos bien documentados. Su trabajo fue publicado recientemente como prepublicación, antes de la revisión por pares.
Su análisis encontró que el periodo de incubación promedio del virus —el tiempo entre la infección y la aparición de síntomas— es de aproximadamente tres semanas.
La última persona en enfermar en el barco fue un pasajero alemán que murió el 2 de mayo, el mismo día en que los investigadores identificaron la causa de las infecciones. Hasta entonces, los pasajeros no sabían que debían tomar precauciones.
Aunque no todas las personas a bordo pudieron haber estado expuestas, o al mismo tiempo, la fecha del 2 de mayo sirve como una referencia aproximada del inicio de la zona de riesgo. Los síntomas pueden tardar hasta seis semanas en aparecer, por lo que la mayoría de los países está monitoreando a los pasajeros durante un mínimo de 42 días contados desde el desembarque, el 10 de mayo.
En el pasado, señala Bogoch, Argentina logró frenar la propagación del hantavirus de los Andes mediante medidas clásicas de salud pública como pruebas regulares y cuarentenas.
“Ahora se está confiando en que todos hagan lo correcto, en lugar de que un solo país lo haga, y creo que eso añade un elemento en el que los errores pueden introducirse más fácilmente”, dijo.
Distintos países están aplicando diversas estrategias para monitorear a los pasajeros que regresaron.
Las cuarentenas obligatorias están en vigor en España y Francia, mientras que Reino Unido y Estados Unidos piden a los pasajeros que se aíslen voluntariamente, con seguimientos periódicos por parte de las autoridades de salud pública.
Algunos pasajeros cumplen la cuarentena en hospitales, mientras que otros son monitoreados en sus hogares.
Varios países están realizando pruebas a intervalos regulares para detectar las primeras señales de infección. No obstante, las autoridades de EE.UU. han señalado que no recomiendan realizar pruebas hasta que la persona presente síntomas.
Bogoch considera que ese enfoque podría resultar insuficiente. Su estudio encontró que las personas pueden transmitir el virus varios días antes de que aparezcan los síntomas.
“Si solo se depende de los síntomas, se van a pasar por alto casos”, dijo. Su investigación indica que las personas infectadas pueden transmitir el virus entre cinco y diez días antes del inicio de los síntomas.
“En un escenario ideal, se les realizarían pruebas con cierta frecuencia para poder detectar la infección” antes de que aparezcan los síntomas, añadió.
Existen varias razones para hacerlo. Si una persona está en casa, un resultado positivo antes de presentar síntomas indicaría la necesidad de trasladarla a un hospital, tanto para recibir un mayor nivel de atención como para proteger a quienes viven con ella. Aunque no hay medicamentos específicamente aprobados para tratar el virus de los Andes, hay tres antivirales aprobados que podrían ser eficaces para atenuar la infección, y todos funcionan mejor en las etapas más tempranas, agregó.
Funcionarios de EE.UU. han señalado que a los 18 pasajeros que regresaron al país la semana pasada se les está ofreciendo la opción de cumplir la cuarentena en casa o en el Centro Nacional de Cuarentena del Centro Médico de la Universidad de Nebraska.
The New York Times informó a última hora del lunes que una pasajera que planeaba marcharse recibió una orden federal que le exige permanecer al menos dos semanas más, y que las autoridades sanitarias dijeron que contactarían a las fuerzas del orden si intentaba irse.
CNN se comunicó con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés) y con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) sobre esas órdenes.
Expertos de los CDC que lideran las evaluaciones dijeron la semana pasada que están alentando a los pasajeros del crucero a permanecer en el Centro de Cuarentena, donde pueden ser monitoreados de cerca y recibir tratamiento rápidamente si desarrollan síntomas.
Los CDC también notificaron a varios estados sobre pasajeros que regresaron antes de que se identificara el brote y sobre personas que estuvieron expuestas a pasajeros sintomáticos del crucero durante vuelos comerciales.
La agencia indicó el jueves que los departamentos de salud estatales y locales estaban monitoreando a un total de 41 personas, incluidos los 18 en cuarentena. A todos se les ha recomendado tomarse la temperatura al menos una vez al día y reportar cualquier síntoma, incluidos dolor de cabeza, náuseas, vómitos, dolores musculares, dificultad para respirar y tos.
Cualquier persona expuesta, incluidas aquellas consideradas de alto riesgo, tiene la opción de hacer cuarentena en casa, siempre que el departamento de salud local determine que seguirá las indicaciones y cuente con condiciones adecuadas —preferiblemente con baño privado— y acceso cercano a atención médica, según las directrices provisionales de los CDC. El hantavirus puede empeorar rápidamente, y los pacientes pueden necesitar cuidados críticos avanzados con máquinas que sustituyan la función del corazón y los pulmones.
Las directrices de los CDC especifican que las personas con exposiciones de alto riesgo deben recibir visitas presenciales dos veces al día por parte de los departamentos de salud pública estatales o locales.
Eso parece una mala idea, dijo la doctora Jennifer Nuzzo, quien dirige el Centro de Pandemias de la Universidad de Brown.
“Parece requerir muchos recursos, y no estoy segura de que sea necesario”, dijo Nuzzo. Los departamentos de salud locales sufrieron recortes significativos el año pasado cuando el HHS retiró US$ 11.000 millones en fondos no utilizados de la era del covid-19 que financiaban actividades como el rastreo de contactos durante brotes. Además, ya están sobrecargados tratando de gestionar un aumento récord de casos de sarampión.
Los CDC han recomendado a las personas bajo monitoreo mantenerse alejadas de otros y no viajar durante estas seis semanas.
Aun así, algunos casos se han escapado del control. Al menos dos pasajeros del Hondius provenientes de California y Nueva York que desembarcaron antes de que se conociera el origen del brote ya han realizado vuelos internacionales. Uno dejó el barco, regresó brevemente a California y luego tomó un segundo vuelo. Esa persona se encuentra ahora en cuarentena por las autoridades británicas en la isla Pitcairn. El Gobierno de EE.UU. ha estado en contacto con la persona de Nueva York, de acuerdo con un funcionario del HHS, aunque no se ofrecieron más detalles sobre su estado de salud o ubicación.
Algunos países han adoptado un enfoque más estricto respecto a la cuarentena.
En Países Bajos, los pasajeros cumplen cuarentena obligatoria en casa, con salidas ocasionales permitidas siempre que usen mascarilla y mantengan distancia de otras personas. Deben reportarse diariamente a las autoridades sanitarias. En Roterdam se estaban construyendo 23 cabinas de cuarentena para los tripulantes internacionales del Hondius —22 personas desembarcaron el lunes, incluidos dos médicos—, aunque no está claro si permanecerán allí durante las seis semanas completas del periodo de monitoreo. Cinco miembros de la tripulación permanecen a bordo durante la desinfección.
Reino Unido permite que los pasajeros y sus contactos regresen a casa tras una evaluación inicial en el hospital. Al igual que en EE.UU., la cuarentena en Reino Unido depende de la cooperación voluntaria, mientras que Francia y España han emitido órdenes legalmente vinculantes que exigen reportes obligatorios.
Los pasajeros franceses del Hondius y otros expuestos en vuelos deberán permanecer en el hospital al menos 15 días.
De manera similar, España exige a las personas expuestas al virus de los Andes cumplir una cuarentena de al menos siete días. Después, las autoridades sanitarias aplican un enfoque gradual: si las pruebas de sangre realizadas en el séptimo día siguen siendo negativas, quienes están en cuarentena pueden recibir visitas, siempre que todos usen equipo de protección personal.
Dos pasajeros de Singapur permanecerán aislados en el hospital durante 30 días y luego, tras realizarse pruebas, deberán mantenerse en contacto telefónico con las autoridades de salud pública durante 15 días adicionales.
Varios países presentaron sus estrategias de monitoreo en una llamada organizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) la semana pasada. Los CDC no participaron, dijo la doctora Jeanne Marrazzo, directora ejecutiva de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos y exdirectora del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas.
La llamada puso de relieve otra diferencia entre EE.UU. y otros países: otros países están realizando pruebas regularmente a las personas en cuarentena, mientras que EE.UU. no lo está haciendo.
En una sesión informativa el viernes, el doctor David Fitter, director de la División de Salud Global de Migración en el Centro Nacional de Enfermedades Zoonóticas Emergentes de los CDC, dijo que la agencia “no recomienda realizar pruebas del virus de los Andes a personas que no han presentado síntomas”.
No realizar estas pruebas puede significar perder una ventana temprana de la infección, señaló Marrazzo.
Ese tipo de prueba, llamada reacción en cadena de la polimerasa o PCR, busca el virus en la sangre, que es el primer indicio de una infección. En cambio, el enfoque de los CDC recomienda pruebas de anticuerpos, que aparecen después de que el organismo ha comenzado a combatir la infección.
“Esta es una oportunidad increíble para tratar de entender exactamente cuál es la historia natural de este virus”, dijo Marrazzo.
Otra diferencia notable ha sido la manera en que estos planes están siendo comunicados al público.
La ministra de Salud de Francia, Stephanie Rist, quien emitió un decreto legalmente vinculante que ordena cuarentena y aislamiento para los pasajeros expuestos y sus contactos, habló el miércoles desde un atril acompañada por expertos en virología, epidemiología y medicina, incluido un médico del hospital que atiende a uno de los pasajeros que dio positivo y se encuentra en estado crítico. Todos los oradores respondieron preguntas de los reporteros durante la conferencia de prensa de 90 minutos.
Ese mismo día, los CDC dieron a los reporteros una hora de aviso para unirse a una teleconferencia informativa con una actualización sobre la respuesta al hantavirus, un anuncio poco frecuente durante el Gobierno de Trump, cuando la mayor parte de la información proviene directamente del HHS de Estados Unidos.
Dos expertos presentes en la llamada, Fitter y el Dr. Brendan Jackson, quienes lideran la respuesta de los CDC al brote de hantavirus, comenzaron diciendo que estaban trabajando con socios estatales y federales para proteger la salud pública y que el riesgo para la población general era bajo.
Después de eso, los detalles fueron escasos. Los reporteros preguntaron si los funcionarios podían compartir una actualización sobre el estado de los pasajeros que permanecían en cuarentena en una instalación en Atlanta. La respuesta fue no.
También preguntaron por la cantidad de personas bajo monitoreo en todo el país, más allá de los 18 pasajeros del crucero en Nebraska y Atlanta. Por respeto a su privacidad, la respuesta también fue no, aunque Fitter compartió la cifra de personas monitoreadas durante otra sesión informativa al día siguiente.
Tras unas pocas preguntas, el moderador anunció que no había más tiempo disponible y la sesión informativa concluyó después de 20 minutos.
Los CDC realizaron posteriormente otras dos breves sesiones informativas, pero los funcionarios siguieron negándose a compartir muchos detalles específicos sobre los próximos pasos para los pasajeros del crucero.
Hasta el viernes, dos personas en Atlanta habían sido trasladadas a la instalación de cuarentena en Nebraska. No está claro cuándo alguno de ellos podría abandonarla.
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