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¿Un acuerdo o un espejismo? El cese del fuego de Trump con Irán choca con el caos sobre el terreno

Por Jeremy Herb, Adam Cancryn, Alayna Treene, Jennifer Hansler, Zachary Cohen, Natasha Bertrand, Kylie Atwood y Tal Shalev, CNN

Menos de tres horas antes de la fecha límite de las 8 p.m. fijada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que Irán alcanzara un acuerdo o enfrentara su advertencia apocalíptica de muerte y destrucción, el secretario de Defensa Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine —los dos principales responsables militares del país— fueron convocados a la Casa Blanca.

Altos militares, incluido Caine, se preparaban para el inicio de una operación militar ampliada, mientras asesores de la Casa Blanca trabajaban en posibles escenarios, entre ellos tener a Hegseth y Caine disponibles en caso de que el presidente decidiera dirigirse a la nación en un mensaje en video, dijeron a CNN funcionarios familiarizados con el asunto.

Nadie tenía del todo claro qué iba a hacer Trump, dijeron los funcionarios.

Al final, 90 minutos antes de su propia fecha límite, Trump anunció en Truth Social que se había alcanzado un acuerdo de cese del fuego por dos semanas, lo que puso fin a una frenética carrera diplomática para tratar de evitar su amenaza de que “toda una civilización morirá esta noche”.

La repentina declaración de cese del fuego de Trump generó un alivio inmediato en los mercados financieros globales. Pero el anuncio también generó más caos y confusión sobre lo que realmente habían acordado Trump e Irán, incluido si Estados Unidos había logrado uno de sus principales objetivos: la apertura del estrecho de Ormuz, que Irán ha mantenido prácticamente cerrado durante el último mes en respuesta a las operaciones de Estados Unidos e Israel, lo que ha perjudicado una arteria clave de la energía global y ha golpeado a los mercados.

Las primeras señales de quiebre surgieron poco más de una hora después de que Trump anunciara que una propuesta de 10 puntos de Irán era “una base viable para negociar”. El presidente se enfureció por una declaración del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán que proclamaba la victoria, dijeron dos fuentes familiarizadas con el asunto. Al afirmar que la declaración era falsa, Trump atacó a CNN por informar sobre ella a partir del principal órgano de seguridad del país.

Aunque altos funcionarios de Trump insistieron el miércoles en que el estrecho de Ormuz se reabrió para los petroleros y que habían observado un aumento en el tráfico, hay pocas señales de que la realidad en el estrecho haya cambiado significativamente.

Irán dijo el miércoles que el cese del fuego ya había sido violado, señalando los continuos bombardeos de Israel sobre el Líbano mientras ambas partes discrepaban sobre si el Líbano estaba incluido en el acuerdo.

Aunque el frágil cese del fuego se mantenía hasta la mañana del jueves, la desconexión subrayó el desafío que enfrenta Trump, que ahora debe poner fin a una guerra de 40 días en la que Estados Unidos e Israel mataron al líder supremo de Irán, pero no cambiaron el hecho de que los sectores más duros siguen al frente del Gobierno —a pesar de las reiteradas afirmaciones de Trump sobre un cambio de régimen— y que el tráfico global de petróleo sigue siendo mínimo.

“Hemos visto algunos de los mayores ataques de Irán hacia el Golfo hoy, contra Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, incluso un ataque en Arabia Saudita, con misiles y drones”, dijo Brett McGurk, analista de asuntos globales de CNN y ex enviado especial de Estados Unidos, quien ha negociado previamente con Irán, el miércoles en “The Arena” de CNN.

“Podemos contar misiles, contamos drones y podemos contar barcos, si los barcos se están moviendo, y hasta ahora, al menos hoy, todos esos indicadores han ido en la dirección equivocada”, añadió McGurk.

El miércoles por la noche, Trump advirtió en Truth Social que Estados Unidos estaba preparado para reanudar las operaciones militares si Irán no aceptaba finalmente un acuerdo.

“Todos los barcos, aeronaves y personal militar de Estados Unidos, con munición adicional, armamento y cualquier otro recurso apropiado y necesario para la ejecución letal y la destrucción de un enemigo ya considerablemente debilitado, permanecerán en su lugar en Irán y sus alrededores hasta que el ACUERDO REAL alcanzado se cumpla plenamente”, escribió.

El foco se traslada ahora a la próxima ronda de negociaciones y al vicepresidente J. D. Vance, quien viajará a Pakistán para conversaciones este fin de semana con el enviado de Estados Unidos Steve Wikoff y el yerno de Trump, Jared Kushner.

Vance restó importancia a la confusión sobre el cese del fuego y el Líbano, y dijo a los periodistas el miércoles que se trataba de “un malentendido legítimo”.

“Creo que los iraníes pensaron que el cese del fuego incluía al Líbano, y no era así. Nunca hicimos esa promesa. Nunca indicamos que ese fuera el caso”, dijo Vance al salir de Hungría. “Lo que dijimos es que el cese del fuego estaría centrado en Irán y en los aliados de Estados Unidos, tanto Israel como los Estados árabes del Golfo”.

Vance fue una pieza clave al trabajar con los paquistaníes en la propuesta, dijeron fuentes familiarizadas con las conversaciones. La reunión en Pakistán se espera que sea la primera de varias negociaciones intensas sobre un acuerdo más duradero para poner fin a la guerra, añadieron las fuentes.

El Gobierno de Trump opera actualmente bajo la premisa de que el cese del fuego de dos semanas podría dar tiempo suficiente para alcanzar un acuerdo más sustancial con Irán. El actual cese del fuego podría extenderse si la Casa Blanca considera que se están logrando avances suficientes, agregaron funcionarios de Estados Unidos.

Una fuente regional describió la situación como un “caos manejable”.

“Están tratando de ganar un ciclo de noticias de 24 horas a la vez”, dijo otra fuente familiarizada con las discusiones internas. “Todos vamos a ver los barcos. Pronto sabremos qué es real”.

Los futuros de las acciones subieron con fuerza inmediatamente después del anuncio del cese del fuego de Trump, mientras los precios del petróleo se desplomaban, con los inversionistas aferrándose con optimismo a la posibilidad de que la paz conduzca a la reapertura total del estrecho de Ormuz y a un alivio de la crisis energética que ha afectado a gran parte del mundo durante el último mes.

Trump sugirió en una entrevista con Jon Karl, de ABC News, la mañana del miércoles que Estados Unidos podría participar en la seguridad del estrecho en una “empresa conjunta” con Irán, planteando la posibilidad de que ambos países cobren peajes por el paso seguro.

Dentro del Gobierno, sin embargo, había mucha menos certeza sobre cómo funcionaría una reapertura de ese tipo.

En las horas previas al abrupto anuncio del cese del fuego, funcionarios de Trump habían advertido en privado a ejecutivos del sector energético que un avance parecía poco probable y que la situación probablemente “empeoraría antes de mejorar”, dijo una fuente familiarizada con el asunto.

Como señal de ese pesimismo, funcionarios trabajaban el martes para tranquilizar a la industria asegurando que mantendrían su compromiso previo de no restringir la capacidad de las empresas de Estados Unidos para exportar petróleo al exterior, independientemente de cuánto subieran los precios en el corto plazo, dijo la fuente. Durante mucho tiempo, los ejecutivos del sector energético han temido que el Gobierno limite las exportaciones en un intento por preservar el suministro y frenar el aumento de los precios internos del petróleo y el gas.

Los planes de paz en competencia planteados por la Casa Blanca y el régimen iraní el martes por la noche solo han profundizado las preocupaciones de que Irán mantenga el control a largo plazo del estrecho, lo que le permitiría decidir qué barcos pueden pasar y a qué precio.

“Se cansó, no le importa el estrecho, quiere mantener la presión sobre los iraníes, pero ahora ve margen para un acuerdo”, dijo otra persona informada sobre las discusiones internas, en referencia al cálculo de Trump al aceptar rápidamente un conjunto de principios de paz tan impreciso.

Los ataques también parecieron continuar el miércoles en ambos lados de la guerra, con un supuesto ataque contra un oleoducto clave en Arabia Saudita que aumentó la preocupación. En medio de la incertidumbre, el tráfico se mantuvo prácticamente detenido en el golfo Pérsico.

“Puede haber declaraciones, anuncios y todo lo demás, pero la situación sigue siendo la misma que desde principios de marzo, a menos que los operadores de buques crean que es seguro”, dijo Clayton Seigle, investigador sénior del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales y analista energético de larga trayectoria.

La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo el miércoles que Irán ha asegurado a la Casa Blanca que permitirá el tránsito por el estrecho de Ormuz, a pesar de los informes de que Teherán había vuelto a cerrar la vía marítima.

“Este es un caso en el que lo que dicen públicamente es diferente”, afirmó durante una rueda de prensa, aunque reconoció que puede “tomar tiempo” que los barcos vuelvan a cruzar la vía marítima. “En privado, hemos visto un aumento del tráfico en el estrecho hoy”.

El acuerdo del martes marcó lo que finalmente fue un desenlace anticlimático de un notable período de 72 horas de la guerra.

Poco después de la medianoche del domingo, Trump anunció en Truth Social un triunfo militar de Estados Unidos: el país llevó a cabo con éxito una peligrosa misión en Irán para rescatar al segundo de dos aviadores estadounidenses cuyo avión de combate había sido derribado.

Más tarde esa misma mañana, las amenazas de Trump contra Irán comenzaron a intensificarse a medida que se acercaba su fecha límite autoimpuesta. “El martes será el Día de las plantas de energía y el Día de los puentes, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual! ¡Abran el f**king estrecho, bastardos locos, o vivirán en el infierno —¡YA VERÁN!”, publicó Trump en Truth Social.

Luego, el martes por la mañana, Trump intensificó aún más su retórica apocalíptica: “Toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás”, escribió en Truth Social. “No quiero que eso ocurra, pero probablemente ocurrirá”.

El inquietante mensaje de Trump tomó por sorpresa a muchos dentro del Gobierno y generó preguntas internas sobre hasta qué punto el presidente estaba dispuesto a llegar para forzar a Teherán a un acuerdo, dijeron fuentes familiarizadas con las discusiones.

En los días previos, hubo comunicación constante entre Witkoff, Kushner y actores regionales, incluidos Pakistán y Turquía, mientras intentaban encontrar un acuerdo diplomático, dijeron a CNN fuentes de la región, y no estaba claro hasta la publicación de Trump si lograrían alcanzarlo.

Funcionarios del Gobierno esperaban que algún nivel de acuerdo a través de negociaciones indirectas resultara en otro aplazamiento de la fecha límite de Trump, o al menos redujera la severidad de su respuesta, dijeron a CNN varias fuentes familiarizadas con las conversaciones. Sin embargo, no estuvo claro hasta el anuncio de Trump el martes por la noche si ese avance sería suficiente, añadieron las fuentes.

Las discusiones se vieron dificultadas por el hecho de que se llevaban a cabo a través de fronteras y zonas horarias, en lugar de entre dos partes en una misma sala, dijeron las fuentes.

Aun así, en la antesala del anuncio del cese del fuego temporal del martes, las respuestas de los iraníes, que en ocasiones habían sido difíciles de obtener, se volvieron más rápidas, con interlocutores recibiendo respuestas en cuestión de horas, dijo una de las fuentes regionales.

En las horas previas a la publicación de Trump, el ministro de Relaciones Exteriores de Pakistán realizó una serie de llamadas telefónicas, incluso a sus homólogos en Turquía, Egipto y Arabia Saudita, para intercambiar información, dijo una fuente.

“Incluso en ese momento, la gente tenía que asegurarse de que todos tuvieran el mismo entendimiento”, dijo la fuente a CNN. A las pocas horas del anuncio del cese del fuego, quedó claro que no todos tenían el mismo entendimiento, especialmente en lo que respecta al Líbano.

Más tarde ese día, el proceso impulsado por Pakistán cobró nuevo impulso, con la participación directa del jefe del Ejército, Asim Munir.

Una fuente bien posicionada dijo que funcionarios de la CIA participaron en conversaciones encubiertas con representantes iraníes en un intento por romper el estancamiento.

Alrededor de las 3 p.m. del martes, cinco horas antes de la fecha límite de las 8 p.m. de Trump, una fuente con conocimiento del pensamiento del Gobierno de Pakistán envió un mensaje a un periodista de CNN para decir que venían “buenas noticias” y aconsejó prestar atención al feed de X del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.

Minutos después, Sharif publicó un mensaje señalando que los esfuerzos diplomáticos “avanzaban de manera constante, sólida y contundente”, y pidió formalmente a Trump que extendiera su fecha límite por dos semanas. Sharif también solicitó a Irán que abriera el estrecho de Ormuz durante un período equivalente.

El mensaje apareció como un llamado de último momento a los líderes de Washington y Teherán. Pero fuentes familiarizadas con las conversaciones dijeron a CNN que la Casa Blanca había sido informada previamente del contenido y había dado en gran medida su visto bueno a los elementos específicos propuestos por Sharif. Altos funcionarios del Gobierno de Trump estuvieron en comunicación con los paquistaníes durante todo el día y dejaron claro cuáles eran las prioridades de Estados Unidos para un eventual acuerdo.

Mientras tanto, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos estaban preparadas para intensificar la operación y ejecutar ataques adicionales si no se anunciaba un acuerdo de cese del fuego, dijo un funcionario estadounidense.

Sin embargo, se desconoce si las Fuerzas Armadas de Estados Unidos hubieran tenido la capacidad de ejecutar una operación de la magnitud que Trump había amenazado públicamente.

Desde una perspectiva militar, militares de Estados Unidos se preparaban para una posible escalada, anticipando que Trump ordenaría ataques contra una “lista enorme de objetivos” si Irán no accedía a reabrir el estrecho de Ormuz, dijo a CNN una fuente familiarizada con el proceso de planificación del Pentágono.

Eso incluía la posibilidad de utilizar a las fuerzas militares de Estados Unidos para intentar reabrir el estrecho por la fuerza y ordenar el despliegue de una fuerza de invasión para eliminar las reservas existentes de uranio altamente enriquecido de Irán, una misión que CNN informó previamente que requeriría un gran número de militares sobre el terreno y conllevaría riesgos significativos.

“Teníamos un conjunto de objetivos listo, preparado y en posición, de infraestructura, puentes, plantas de energía”, dijo Hegseth en una rueda de prensa el miércoles por la mañana.

A diferencia de campañas militares anteriores de Estados Unidos, hubo un “período de espera” para los soldados estadounidenses antes de conocer qué estaba incluido en la lista de la misión. Ese período de espera parecía estar en curso menos de tres horas antes de la fecha límite de Trump, lo que aumentaba la incertidumbre sobre lo que el presidente haría finalmente cuando llegara el momento de decidir.

Según tres fuentes israelíes, Israel se preparaba para una posible extensión de última hora de la fecha límite de Trump, pero el ejército también estaba listo para una nueva escalada del conflicto. Dos fuentes dijeron que existían planes para una operación conjunta entre Estados Unidos e Israel contra la infraestructura nacional de Irán, con objetivos ya identificados.

Una fuente estadounidense familiarizada con la situación dijo que los militares en Medio Oriente se preparaban para la fecha límite de las 8 p.m. y para la posibilidad de nuevos ataques por parte de Irán en respuesta. La fuente señaló que el ambiente entre las fuerzas estadounidenses a medida que se acercaba la fecha límite era “tenso”.

Caine dijo en la rueda de prensa del miércoles que las fuerzas de Estados Unidos siguen preparadas “si se les ordena o se les solicita reanudar las operaciones de combate” en Irán.

Para la mañana del miércoles, rápidamente quedó claro que no todas las partes tenían el mismo entendimiento sobre los términos específicos del cese del fuego, en particular si se aplicaba al Líbano.

Israel llevó a cabo lo que describió como el mayor ataque coordinado en el Líbano desde el inicio de la guerra el miércoles, además de un ataque en Beirut esa misma noche.

Las partes discreparon sobre si el Líbano estaba incluido en el acuerdo: los paquistaníes e iraníes indicaron que sí formaba parte del acuerdo temporal, mientras que Israel y Estados Unidos ha dicho lo contrario.

Una fuente israelí familiarizada con el asunto dijo que Israel trabajó durante la noche con Estados Unidos para asegurarse de no aceptar la exigencia de Irán de incluir al Líbano en el acuerdo de cese del fuego.

El miércoles por la mañana, tras el anuncio del acuerdo, Benjamin Netanyahu insistió en que Estados Unidos coordinó previamente el cese del fuego temporal con Israel, según un alto funcionario israelí.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, dijo el miércoles que tres partes de la propuesta de 10 puntos de Irán habían sido violadas, al citar los ataques de Israel en el Líbano, un dron que, según Teherán, ingresó al espacio aéreo iraní y el hecho de que no se haya reconocido el derecho de Irán al enriquecimiento.

Vance restó importancia a las denuncias de violación del acuerdo al salir de Budapest, Hungría, y dijo a los periodistas que las quejas de Ghalibaf “no tenían sentido en el contexto de las negociaciones que hemos tenido”.

La presencia de Vance en las conversaciones de este fin de semana marcará el nivel más alto de un funcionario de Estados Unidos involucrado hasta ahora en las discusiones diplomáticas con Irán, que habían estado en curso durante varios meses antes de que Estados Unidos comenzara la guerra a finales de febrero.

Hasta la tarde del miércoles, Trump sigue creyendo que el nuevo liderazgo del régimen iraní está más dispuesto a ceder que el Gobierno bajo el exayatola Alí Jamenei, dijo a CNN un funcionario de la Casa Blanca.

Esa creencia es lo que ayudó a hacer posible la reunión del sábado por la mañana entre altos funcionarios de Estados Unidos e Irán en Islamabad, dijeron los funcionarios.

Pero hay dudas de que se pueda concretar un acuerdo dentro del período de dos semanas y preguntas sobre hasta qué punto los mediadores iraníes previstos —Abbas Araghchi y Ghalibaf— tendrán la autoridad para alcanzar un acuerdo. Algunos consideran que Araghchi es una figura minoritaria dentro de un régimen iraní aún más duro y, según una de las fuentes regionales, “muchas personas lo ven como un traidor porque quiere una solución diplomática”.

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Con información de Nic Robertson, Haley Britzky, Kristen Holmes e Izzy Lippolis, de CNN.

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