Trump dice que le gustaría que la líder opositora María Corina Machado se “involucre” en Venezuela
Por Alejandra Jaramillo, CNN
El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo que le gustaría ver a la líder opositora venezolana María Corina Machado “involucrada” en el liderazgo del país de alguna manera.
“Una mujer increíblemente amable también hizo algo muy increíble, como saben”, dijo Trump a un grupo de reporteros en la Casa Blanca. “Podemos lograr que ella se involucre de alguna manera”, agregó.
“Me encantaría poder hacer eso, María, tal vez podamos hacerlo”, dijo Trump.
Machado almorzó con Trump en la Casa Blanca la semana pasada, donde le presentó su Premio Nobel de la Paz.
Los comentarios del presidente reflejan una postura más matizada hacia la líder opositora de Venezuela después de haber expresado y mostrado previamente su apoyo a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, una antigua integrante del régimen, por encima de Machado.
Los últimos 12 meses han sido una montaña rusa para Machado. Hace un año, se la veía en Caracas intentando, con dificultad, movilizar a la población contra Maduro, el líder autoritario que comenzaba un tercer mandato como presidente de Venezuela después de que las autoridades electorales lo declararan ganador de las elecciones presidenciales de 2024, sin publicar resultados detallados y pese a las evidencias de que el candidato respaldado por Machado, Edmundo González, lo había derrotado por amplio margen.
Fue la última vez que alguien vio a Machado en público hasta el pasado diciembre, cuando salió de la clandestinidad para recibir su Premio Nobel en Noruega, tras una audaz fuga de Venezuela en la que logró evadir la captura por parte de las fuerzas de Maduro.
Sin embargo, este mes Machado quedó al margen mientras Estados Unidos ejecutaba una operación sin precedentes en Venezuela para capturar a Maduro y a su esposa, trasladarlos a Nueva York y que enfrenten cargos federales por narcoterrorismo y narcotráfico, incluso cuando antiguos aliados de Maduro siguen en el poder en Caracas. Ambos se declararon inocentes.
A lo largo de este tiempo, Machado ha buscado ganarse el favor de Trump: primero apoyando de manera incómoda la estrategia de la Casa Blanca de atacar a presuntos narcotraficantes en el Caribe —muchos venezolanos— a pesar de la escasa evidencia pública que justificara los ataques, y luego dedicándole de manera polémica su Premio Nobel al propio Trump, quien durante años había hecho campaña abiertamente para obtener ese reconocimiento.
A pesar de las demostraciones públicas y los elogios reiterados al presidente de EE.UU., en el momento decisivo de la salida de Maduro, no fue Machado quien recibió el respaldo de Trump para asumir el control de Venezuela, sino Rodríguez, mano derecha de Maduro y aliada histórica.
“Creo que sería muy difícil para ella ser la líder. No cuenta con el apoyo ni con el respeto dentro del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto necesario para ser líder”, dijo Trump sobre Machado en una conferencia de prensa a principios de este mes.
El mandatario estadounidense no detalló a qué tipo de apoyo se refería al respecto de Machado, una exdiputada que se impuso por amplia diferencia en las últimas primarias opositoras.
La líder opositora denunció el ascenso de Rodríguez y afirmó en una entrevista con CBS que la nueva presidenta encargada está bajo sanciones de Estados Unidos por violaciones a los derechos humanos desde 2017, y que participó activamente en la administración de la temida prisión de El Helicoide, un antiguo centro comercial que presuntamente es uno de los mayores centros de tortura del Gobierno venezolano.
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Stefano Pozzebon y Gonzalo Zegarra, de CNN, colaboraron con este reporte.
